Aspirantes a las plazas de enfermería
El fracaso de las oposiciones de enfermería en Cantabria: solo aprueban el 7 % de los candidatos
A pesar de lo ocurrido, y de la preocupación de los sanitarios, la Consejería de Salud ha decidido no pronunciarse al respecto
Malas noticias para los opositores de enfermería de Cantabria que se presentaron al examen el pasado 8 de junio. Del total de 567 personas que se presentaron a las oposiciones del Servicio Cántabro de Salud (SCS), sólo el 7 %, es decir, 44 personas, lograron superar el examen en la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas, así la ha publicado El Diario Montañés.
Es la primera vez que ocurre esto en Cantabria. Nunca, declaran al medio cántabro desde Satse, habían visto nada igual. De hecho, apuntan que estos resultados «ni siquiera cubren las plazas ofertadas». A pesar de ser un caso excepcional, esto también ocurrió en 2017 en la misma comunidad. Esto fue con los médicos, de 367 aspirantes que se presentaron, solo 34 lograron entrar en Atención Primaria.
A pesar de lo ocurrido, y de la preocupación de los sanitarios, la Consejería de Salud ha decidido no pronunciarse al respecto. Lo que sí han hecho, asegura El Diario Montañés, que ha hablado con Stase, es limitarse a recordar que «es una competencia exclusiva del tribunal en la que nadie puede interferir, porque de hacerlo constituiría prevaricación».
Estos suspensos publican a la profesión y a la ciudadanía, ya que la falta de enfermeros cada vez es más notable: «La falta de enfermeras se debate en el parlamento porque el diálogo con el consejero es imposible», denunció Ana Samperio, secretaria general de Satse Cantabria, quien sentenció que llevan meses hablando de este grave problema que afecta a toda la población sin encontrar soluciones, «si este asunto se debate en el Parlamento es porque no ha habido más opción».
Debido a esto, las personas que han suspendido no podrán volver a presentarse este año para intentar aprobar. Es decir, no será posible una repesca. Solo podrán acudir a las revisiones y ver en qué han fallado en el que hasta ahora ha sido el «examen más rebuscado» de la historia.