Un bebé agarra el dedo de su madre
Filipinas denuncia la venta de bebés en redes sociales entre peticiones para investigar mafias
La problemática va más allá de la compraventa de bebés: Filipinas se ha convertido en uno de los principales focos mundiales de pornografía infantil en línea
La Comisión de Derechos Humanos (CHR, por sus siglas en inglés) denunció este viernes la venta de bebés, especialmente a través de plataformas en línea, tras haber documentado recientemente varios casos preocupantes. La entidad instó a investigar la posible existencia de redes criminales dedicadas a esta práctica.
En un comunicado, la CHR expresó su «grave preocupación y condena» por la creciente prevalencia de la venta de menores en el país, citando casos «alarmantes», incluido el de un bebé de apenas un mes que fue víctima de esta práctica.
El organismo exhortó al Gobierno de Filipinas a tomar medidas urgentes, como reforzar la vigilancia de las redes sociales y asegurar el enjuiciamiento inmediato de los responsables.
A la denuncia de la CHR se sumó la senadora Pia Cayetano, quien solicitó al Senado que investigue la posible implicación de mafias en la venta de menores a través de internet.
«Este tema refleja la profunda pobreza y desesperación que enfrentan algunas familias, pero eso no justifica la explotación de nuestros niños. Debemos ofrecer alternativas reales a las madres y sus hijos», declaró Cayetano en un comunicado oficial.
Las autoridades filipinas han informado previamente sobre casos de venta de bebés por internet. Hace un año, el Departamento de Justicia detuvo a una mujer que intentó vender a un recién nacido de seis días por 25.000 pesos (unos 437 dólares). En marzo de 2024, la Autoridad Nacional para la Protección de la Infancia reportó la detección de 23 páginas de Facebook que ofrecían menores simulando procesos de adopción.
La problemática va más allá de la compraventa de bebés. Filipinas se ha convertido en uno de los principales focos mundiales de pornografía infantil en línea. Aunque no existen estadísticas oficiales, informes como el de la organización International Justice Mission estiman que solo en 2022, unos 500.000 menores filipinos fueron explotados sexualmente para la producción de contenido destinado a redes delictivas internacionales.