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Núcleos de células neoplásicas de un cáncer de endometrio

Núcleos de células neoplásicas de un cáncer de endometrioWikimedia Commons

Desarrollan una 'caja negra' para descifrar el origen y la evolución de cada cáncer

El tumor maligno no surge en el momento del diagnóstico, sino que suele gestarse durante años sin dar señales evidentes

Un consorcio internacional de investigadores, encabezado por el Clínic-IDIBAPS y el Instituto de Investigación del Cáncer de Londres, ha desarrollado una técnica pionera basada en la metilación del ADN que permite rastrear el origen y la evolución del cáncer, además de anticipar cómo progresará la enfermedad. Los resultados, publicados hoy en Nature, se obtuvieron a partir del análisis de tumores de 2.000 pacientes con leucemias y linfomas.

El proyecto ha sido dirigido por Iñaki Martín-Subero, investigador ICREA, responsable del grupo de Epigenómica Biomédica en el IDIBAPS y miembro de CIBERONC, junto a Trevor Graham, director del Centro de Evolución y Cáncer en Londres. Los primeros firmantes son Calum Gabbutt y Martí Duran-Ferrer, y en el estudio también han intervenido especialistas de España, Reino Unido, Suecia, Suiza y Estados Unidos.

Descifrar la historia del cáncer

El cáncer no surge en el momento del diagnóstico, sino que suele gestarse durante años sin dar señales evidentes. Los científicos han demostrado que, al igual que una caja negra registra la trayectoria de un avión, la historia del cáncer queda grabada en el epigenoma. Concretamente, en un tipo de marca epigenética denominada metilación fluctuante.

Aunque se conocía su papel como interruptor en la activación o desactivación de genes, este estudio demuestra que la metilación también guarda información sobre la célula original que dio lugar al tumor. Esta «firma epigenética» se va transformando a medida que el cáncer crece y genera diversidad celular. Gracias a modelos matemáticos avanzados, el equipo ha logrado leer estos patrones con una precisión inédita, reconstruyendo tanto el inicio como la evolución del tumor, y prediciendo su desarrollo futuro.

El algoritmo diseñado, bautizado como EVOFLUx, se aplicó a muestras de 2.000 pacientes con diferentes leucemias y linfomas. «Reinterpretamos antiguos datos epigenéticos bajo una óptica totalmente nueva», explica Calum Gabbutt. «Lo que antes parecía simple ruido, resultó ser el registro de la evolución del cáncer», añade Martí Duran-Ferrer.

Para Martín-Subero, esta herramienta es revolucionaria, ya que les permite conocer «cuándo se originó un tumor, cómo ha crecido y si ha generado diversidad celular. Es información clave tanto para la investigación básica como para la práctica clínica».

Anticipar el futuro del cáncer

Partiendo de la premisa de que comprender el pasado de un tumor ayuda a prever su comportamiento, los investigadores estudiaron casos de cánceres linfoides, desde leucemias infantiles como la linfoblástica aguda hasta enfermedades en adultos como la leucemia linfática crónica.

Con el acceso a historiales clínicos anonimizados, comprobaron que la evolución temprana del tumor condiciona su agresividad posterior. «Los cánceres cambian con el tiempo, lo que complica su abordaje», señala Trevor Graham. «Descubrimos que el patrón de crecimiento inicial predice cómo progresará la enfermedad, lo que abre la puerta a un manejo mucho más personalizado».

En el caso de la leucemia linfática crónica, Martín-Subero destaca: «Con este test podemos anticipar años antes cuándo un paciente necesitará tratamiento. Aunque hemos validado la metodología en leucemias y linfomas, confiamos en que pueda aplicarse a muchos otros tipos de cáncer».

Este avance ha sido posible gracias al respaldo de instituciones como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), Cancer Research UK, la Fundación La Caixa, el Consejo Europeo de Investigación (ERC) y los National Institutes of Health de Estados Unidos. En total, han participado 21 investigadores de 15 centros en cinco países.

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