Rondalla Añoranzas de Ferrol, en la Fiesta de las Pepitas de 2019
Las Pepitas de Ferrol o el elixir de juventud
Con cerca de dos siglos de historia, la noche de ronda sin parangón en todo el mundo reúne en las calles de la ciudad gallega a numerosas agrupaciones que cantan a las mujeres bajo los balcones
¿No han oído hablar alguna vez de las Pepitas? Mezclen música, tradición, capas, escarapelas, laúdes, guitarras y serenatas en la ciudad gallega de Ferrol y el resultado será una noche -la de la víspera de San José- como en ningún otro lugar del mundo.
Arraigada en la ciudad naval desde hace más de 180 años, esta celebración se mantiene más joven que nunca con la creación de nuevas rondallas; agrupaciones que, bajo sus atuendos de riguroso negro, aunque salpicado por coloridos retales, rondan a las mujeres bajo los balcones de las calles ilustradas de Ferrol y cantan a sus madrinas.
La fiesta rejuvenece cada año con nuevos repertorios compuestos por poetas y músicos para mantener viva la tradición y se suman al extenso cancionero de marcado carácter habanero. Porque si algo identifica a las Pepitas es el lenguaje universal de la música.
Pero, ¿dónde tiene su origen? Ferrol es una ciudad de contrastes. Nacida por y para la industria naval, pasó de ser una pequeña población marinera a reunir a personas procedentes de toda España a finales del siglo XVIII, a fin de nutrir sus astilleros y a la Armada. De unos cientos de habitantes, a miles de operarios, ingenieros, pensadores y militares que disfrutaban del descanso dominical y del día de San José, patrón de los carpinteros -los barcos se hacían de madera- de una manera muy singular. Tanto como la población ferrolana, que llegó a contar entonces con casi un 85 % de hombres. El canto en tabernas o barberías se convirtió en recreo común para todas aquellas culturas de distinto origen. Incluso las traídas desde ultramar, pues hay constancia histórica de la llegada de las dos primeras canciones cubanas a Ferrol en los barcos que iban y venían de América desde 1840 (Dolores, dame café y Te quiero mucho) y de rondallas uniformadas desde 1886. Es por esto que los ferrolanos etiquetan su fiesta como pionera en la influencia de la música caribeña, las habaneras, en España; al menos, sostienen, medio siglo antes de que se popularizasen en el sur del país.
Y si la tradición estableció a las madrinas -cada rondalla elije la suya anualmente- como protagonistas de la fiesta, la versión actualizada de las Pepitas ha dado la vuelta a esa costumbre con la primera rondalla compuesta íntegramente por mujeres: Só elas (Solo ellas) que, como no podía ser de otra manera, cantan, ahora, a su padrino.
Declarada de Interés Turístico de Galicia, las Pepitas hace ya tiempo que traspasaron sus fronteras con actuaciones por todo el mundo gracias a esas rondallas, aunque siempre con el ojo puesto en la fecha señalada en rojo en su calendario, el 18 de marzo.
La del 2026 será una edición que contará, al menos, con una decena de agrupaciones por las calles, a saber, las seis de Ferrol, Añoranzas, Club de Campo, Bohemios, Sonidos del Alba, Só Elas, O Son do Mar y Nas Ondas do Mar, y las de municipios vecinos como Trovadores de Ares, Rondalla Mugardesa, Lucero del Alba, Rondalla de Cariño o Rondalla de Cedeira.