Estudiantes al inicio del examen para las plazas de Médico Interino residente (MIR)
Caos en el MIR 2026: Sanidad pone en riesgo uno de los procesos selectivos más importantes del país
Las listas, publicadas con un mes de retraso, llegaron con errores masivos porque casi el 40 % de los admitidos aparecieron con su media del expediente académico de cinco
A poco más de dos semanas para el examen MIR, la prueba más importante para los médicos de España, el proceso selectivo más significativo del país –el de la Formación Sanitaria Especializada (FSE)– afronta una de las crisis más graves provocada por una cadena de errores administrativos por parte del propio Ministerio de Sanidad, dirigido por Mónica García. Tanto que, según revelan algunos afectados, no se había visto algo parecido en «los últimos 50 años».
Según ha denunciado un afectado a El Debate, a 8 de enero, se han saltado los plazos administrativos a lo largo del proceso en varias ocasiones (las inscripciones, las listas provisionales, las definitivas, los plazos históricos de un mes entre las listas definitivas y el examen para dar tiempo a los recursos...). Además, han violado su propio procedimiento con la Resolución DGOP, un órgano clave del Ministerio que regula aspectos administrativos y profesionales de la FSE, como convocatorias de exámenes y fechas de pruebas MIR y otros especialistas.
«Pero por si todo ello fuera poco», denuncia el médico, a fecha 10 de enero, «más de 40.000 aspirantes siguen sin conocer las listas definitivas de admitidos y excluidos», pese a que el examen está fijado para el próximo 24 de enero. Un hecho nunca antes visto que rompe con «todos los precedentes históricos del sistema MIR» y que vulnera «los propios plazos y procedimientos fijados por el Ministerio en su Orden de Convocatoria».
Hilo cronológico
El primer hito crítico se dio cuando el comité que redacta las preguntas del MIR presentó su dimisión en bloque. Esto generó polémica masiva, rechazos públicos de sindicatos y colegios profesionales, y preocupación generalizada sobre si las preguntas del examen tendrían garantías de calidad y legitimidad. Tal y como apunta a El Debate el opositor, esto fue «la primera señal de que el proceso 2026 estaba siendo caótico» desde la estructura misma. De hecho, revela, se ha rumoreado que van a hacer el examen con inteligencia artificial para así «no tener que pagar a un comité que haga las preguntas».
Durante el periodo de inscripción, la web del Ministerio de Sanidad sufrió caídas prolongadas durante varios días. Decenas de miles de aspirantes tuvieron que intentar registrarse repetidamente, algo que les generó mucha incertidumbre y estrés. En este sentido, el médico subraya que esta situación era perfectamente previsible y que evidencia una falta de planificación básica: «Si no se puede sostener un servidor en la inscripción, ¿cómo se van a gestionar 30.000 expedientes?».
El punto de inflexión fue la contratación tardía de la empresa de gestión de listas. La empresa que cada año hace las listas provisionales y definitivas fue contratada a mediados de noviembre, cuando el plazo legal para publicar las listas provisionales estaba prácticamente vencido. Para el médico, este es el error que genera todo, ya que se suele contratar en verano, lo que les da meses de preparación. Esto, afirma, es solo culpa del Ministerio.
Listas con errores masivos
Las listas provisionales deberían haber salido en noviembre, sin embargo, lo hicieron el 15 de diciembre, es decir, un mes fuera de plazo. «Cuando las publicaron», menciona el opositor, llegaron con errores masivos porque casi el 40 % de los admitidos al MIR aparecieron con su media del expediente académico de cinco. «No es que haya más incompetencia que otros años», insiste el opositor. «Es la consecuencia directa de trabajar con prisas impuestas por una mala planificación del Ministerio».
Al hilo, revela que mientras Sanidad comunicó la existencia de unos 2.000 excluidos, la magnitud real del problema era superior. Y es que entre 10.000 y 12.000 aspirantes tuvieron errores en el cálculo de su baremo, aunque figuren como admitidos. «Hablar de 2.000 casos suena manejable; reconocer 12.000 errores revela un colapso administrativo grave», señala el joven, que apunta a una posible falta de transparencia informativa.
La «imposibilidad física» de las fechas
El plazo de subsanaciones finalizó el 2 de enero, un viernes, seguido de un fin de semana y un festivo nacional el 6 de enero. Con ese calendario, el Ministerio dispondría de uno o dos días hábiles reales para revisar miles de expedientes, algo que el opositor califica de «matemáticamente imposible». Además, anota que los datos históricos refuerzan esta idea, ya que, incluso en años con muchas menos incidencias, el tiempo mínimo entre el cierre de subsanaciones y la publicación de listas definitivas ha sido de dos semanas, y normalmente de un mes o más.
Tras los problemas registrados, uno de los que más preocupa a los aspirantes es el de las listas definitivas. Inicialmente, el Ministerio anunció que se publicarían «a partir del 23 de enero», un día antes del examen. Tras la presión de sindicatos y colectivos de opositores, el mensaje cambió a «a partir del 7 de enero».
Para el médico esto es «un cambio de narrativa», no de realidad porque con 10.000-12.000 errores de baremo y subsanaciones que terminan el 2 de enero, es imposible que salgan correctamente el 7. «Simplemente no hay tiempo. Eso es una mentira que el Ministerio se está contando a sí mismo», revela.
El último episodio se produjo el 18 de diciembre, cuando el Ministerio publicó la Resolución de la Dirección General de Ordenación Profesional (DGOP) nombrando las comisiones del examen antes de que existan las listas definitivas, en contra de lo establecido en su propia normativa. Según el análisis presentado por el opositor a este medio, esto podría suponer una vulneración del procedimiento administrativo, con base en la Ley 39/2015, y convertir la resolución en un acto recurrible con posibles efectos suspensivos.