Evolución de la población extranjera en España, desde 1998 a 2025
Así ha evolucionado la población inmigrante en España
Desde el año 2002, el aumento ha sido de un 196 % y únicamente desde que Sánchez llegó a la Moncloa, el porcentaje de inmigrantes ha aumentado en un 39,48 %
El Consejo de Ministros del pasado 27 de enero aprobó el inicio de la tramitación de un real decreto para la regularización, en pocos meses, de todos los inmigrantes que viven en España en situación administrativa irregular, alrededor de medio millón de personas que podrán incorporarse al sistema español en su integridad.
Se trata del fruto de un acuerdo alcanzado por el PSOE con Podemos. De hecho, fue la formación liderada por Ione Belarra la que adelantó esta decisión en un acto en Madrid, después de que la iniciativa legislativa popular que recabó más de 700.000 firmas haya estado más de un año bloqueada en el Congreso por falta de acuerdo político.
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, que datan del 1 de enero del 2025, la población residente en España se situó en 49.128.297 habitantes, de los cuales 6.911.971 personas son de nacionalidad extranjera, lo que supone el 14,07 % del total de la población.
Respecto al año anterior, el número de personas de nacionalidad española creció un 0,2 % y el de nacionalidad extranjera un 6,3 %. El mayor número de personas inmigrantes se concentra en Cataluña, Islas Baleares, Canarias y Madrid, mientras que los lugares que poseen menos son Extremadura y Castilla-La Mancha.
El número de inmigrantes entre 1998 y 2025 ha aumentado en un 784 %
En contraste con estos datos –los más elevados en cuanto a inmigración desde que hay registros– en el año 1998 había un total de 637.085 personas inmigrantes en España sobre un total de 39.852.651 habitantes, lo que suponía un 1,59 % del censo. Si comparamos en números absolutos (en personas contantes y sonantes) estamos ante un incremento del 984 %. En términos relativos, comparando su porcentaje sobre la población total, el número de inmigrantes entre 1998 y 2025 ha aumentado en un 784 %.
Uno de los mayores aumentos tuvo lugar en el año 2001, donde la población inmigrante pasó de estar cifrada en 923.879 personas en el 2000 a 1.370.657 personas al año siguiente, coincidiendo con la entrada de España en el euro. La curva siguió ascendiendo hasta llegar a los 5.268.762 en el año 2008, fecha a partir de la cual el número de inmigrantes que llegó a nuestro país empezó a estancarse a raíz de la crisis económica de aquellos años.
De hecho, la población inmigrante comienza a descender desde el 2010 hasta el 2018, año en el que la curva empieza a ascender ligeramente, coincidiendo con la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa. En estos años, se ha elevado el número de inmigrantes un 39,48 %.
Las regularizaciones extraordinarias
Gobiernos liderados tanto por el PSOE como por el PP han aprobado desde los años ochenta hasta ocho procesos extraordinarios de regularización de inmigrantes. Según las cifras ofrecidas por los sucesivos gabinetes, con esas fórmulas lograron papeles para residir y trabajar legalmente en el país más de un millón de extranjeros.
Los dos primeros procesos extraordinarios se activaron durante los gobiernos de Felipe González, en 1985 y en 1991, y se saldaron con más de 147.000 extranjeros beneficiados.
Con José María Aznar presidiendo el Ejecutivo central, en 1996 se diseñó un mecanismo para conceder papeles a quienes hubieran sido titulares alguna vez de un permiso y a sus familiares, siempre que hubieran estado en España con anterioridad al 1 de enero de aquel año. Obtuvieron papeles alrededor de 21.000 inmigrantes.
El siguiente proceso, en el 2000, tuvo un alcance mucho más amplio, ya que se exigió a los extranjeros haber entrado en España antes del 1 de junio de 1999 y haber contado en algún momento con una permiso o haberlo solicitado. Pidieron la regularización más de 244.000 extranjeros y consiguieron la documentación alrededor de 163.000.
Ante el elevado número de peticiones rechazadas, en 2001 se decidió revisar de oficio los expedientes de quienes no habían podido acreditar su estancia en España antes de la fecha fijada y lograron regularizar su situación 36.000 personas más. El mismo año se celebró otro proceso extraordinario, pero solo pudieron acogerse a él los ciudadanos ecuatorianos. Benefició a más de 20.000.
El proceso de regularización más grande puesto en marcha durante los gobiernos de Aznar, se activó también en 2001 y fue la llamada «regularización por arraigo», que proporcionó documentación a más de 239.000 extranjeros.
Tuvieron que demostrar que se encontraban en España desde principios de año y acreditar su arraigo en el país, su incorporación real o potencial al mercado de trabajo, una anterior residencia regular en el país o vínculos familiares con residentes legales.
Ese proceso fue superado en 2005 por la regularización extraordinaria puesta en marcha por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que benefició a casi 578.000 extranjeros, según las cifras que ofreció el entonces Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.