En España, este cambio no será tan grande como en otros países vecinos
Nuevas obligaciones
Europa aprueba una nueva ley para perros y gatos que todos los dueños deberán cumplir antes de 2028
Con todo ello, se trata de elevar el estatus legal de las mascotas, asegurando que su protección sea un derecho irrenunciable
Europa ha decidido que el bienestar de las mascotas se convierta en una responsabilidad compartida a escala continental. Con el nuevo reglamento de bienestar y trazabilidad de perros y gatos, la Unión Europea (UE) busca erradicar el mercado negro y asegurar que cada animal tenga una identidad digital desde su nacimiento.
En este sentido, aunque el acuerdo político se fraguó a finales de noviembre, su despliegue real no comenzará oficialmente hasta el año 2028, permitiendo así que tanto las administraciones como los ciudadanos se preparen para una de las transformaciones más profundas en la tenencia de animales domésticos vivida hasta la fecha.
Lo más relevante de esta normativa es la inteligencia con la que se han diseñado los plazos de adaptación. Los profesionales del sector, que incluyen a criadores de raza, establecimientos de venta y responsables de protectoras, son quienes afrontan el reto más inmediato, ya que dispondrán de tan solo cuatro años para elevar sus estándares de alojamiento y digitalizar sus procesos.
En cambio, para quienes simplemente comparten su vida con una mascota sin fines comerciales, la ley es mucho más comprensiva. Los propietarios de perros tendrán una década entera para cumplir con las nuevas reglas, mientras que los de gatos disfrutarán de hasta 15 años de margen.
Interconexión total y red europea de seguridad
En España, este cambio no será tan grande como en otros países vecinos, ya que la legislación de 2023 ya adelantó gran parte del trabajo al imponer el uso obligatorio del microchip.
La verdadera novedad que llegará a partir de 2028 será la interconexión total, por lo que los datos de tu mascota dejarán de estar aislados en un registro autonómico. Esto garantiza que cualquier animal pueda ser identificado en tiempo real en cualquier punto de la UE, lo que dificultará enormemente el abandono y facilitará la recuperación en caso de robo transfronterizo.
Con todo ello, se trata de elevar el estatus legal de las mascotas, asegurando que su protección sea un derecho irrenunciable en cualquier lugar del continente.