Un taxi circulando en Madrid
Sociedad
¿Casualidad o norma? Por qué los taxis suelen ser blancos en España
Existen un conjunto de factores que explican la razón por la que estos vehículos lucen este color
Los taxis son un vehículo que, además de sus clásicas funciones de transporte, sirven también como un elemento de cohesión de toda una ciudad. En España, no solo es en el caso de las urbes, sino que se trata de una cuestión de prácticamente todo el país, ya que en casi todo el territorio estos monoplazas son de color blanco.
Sin embargo, este hecho es, precisamente, desconocido por el gran público. No obstante, que la mayoría de los taxis sean de color blanco tiene una explicación lógica, que va más allá sobre si es obligatorio o no que sean pintados de esta tonalidad.
¿Por qué son blancos casi todos los taxis de España?
En primer lugar, cabe destacar que el color blanco refleja muy bien la luz solar, o al menos bastante mejor que otro tipo de tonalidades. Además, este provoca que el calor dentro de los vehículos sea menor, permitiendo así que la temperatura interior sea más fresca y agradable tanto para los taxistas como para todos los clientes.
Por otra parte, los coches de color blanco suelen ser más económicos frente a los de otros colores, además de que suponen un mejor contraste con respecto al asfalto. Esta es una de las razones principales, ya que es importante que los potenciales clientes puedan distinguir estos vehículos de otros, de tal forma que sea posible identificarlos rápidamente.
¿Qué pasa con los taxis de Barcelona?
A diferencia de esto, muchos se preguntarán entonces por qué en la ciudad de Barcelona los taxis son negros y amarillos. Esta combinación, que también permite una rápida distinción con respecto a otros vehículos, tiene su origen durante la década de 1920. Anteriormente, en estos vehículos se pintaba una raya de un color diferente debajo de la ventanilla según la tarifa.
No fue hasta 1929 cuando el Ayuntamiento decidió unificar todas las tarifas y quedarse con las líneas amarillas únicamente, lo que al final se trasladó a toda la puerta. De esta manera, los taxis de la Ciudad Condal quedaron marcados por este toque de originalidad que todavía se conserva en la vida moderna.