La ministra de Sanidad, Mónica García
Sanidad dice que los inmigrantes utilizan menos el sistema sanitario que los nacidos en España
En concreto, la población nacida en España presenta entre un 18 y un 51 por ciento más visitas a Atención Primaria (AP)
La población inmigrante utiliza menos el sistema sanitario que las personas nacidas en España y su acceso, «con frecuencia», es «más limitado, más intermitente» y «más tardío», según se desprende del informe Estado de salud y uso del sistema sanitario por la población migrante en España, elaborado por el Ministerio de Sanidad.
«Las personas nacidas en España presentan un mayor uso en prácticamente todos los niveles asistenciales, en Atención Primaria, más visitas, más procedimientos, más consumo de medicamentos y una mayor prevalencia de enfermedades crónicas», ha señalado este lunes la ministra de Sanidad, Mónica García, en la presentación del documento.
En concreto, la población nacida en España presenta entre un 18 y un 51 por ciento más visitas a Atención Primaria (AP), entre un 32 y un 69 por ciento más consumo de medicamentos y entre un 24 y un 38 por ciento más enfermedades crónicas que la población inmigrante.
El estudio ha centrado su análisis en las personas procedentes de la Unión Europa, África, Latinoamérica, Mediterráneo Oriental y otras regiones, siguiendo la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como en los 21 problemas de salud que concentran más gasto y presión asistencial.
Según recoge, en cuatro de estas patologías, trastornos de ansiedad, trastornos del metabolismo lipídico, infecciones respiratorias agudas del tracto superior y asma, las tasas de prevalencia en España superan en más de 20 puntos las registradas en el resto de las regiones.
Solo hay cinco excepciones en las que la población inmigrante presenta peores indicadores de salud; estas son la diabetes mellitus no insulinodependiente, en la región de Mediterráneo Oriental; la hipertensión arterial no complicada, en África; el infarto agudo de miocardio, en Europa, la insuficiencia renal crónica, en África; y los problemas con el sistema sanitario, en Latinoamérica.