Lamine Yamal, un futbolista fuera de lo común
Lamine Yamal es una mezcla muy rara: así es el mestizaje de los hijos de los extranjeros en España
El caso de Lamine Yamal es excepcional en España, y no sólo por el talento futbolístico fuera de lo común. La mezcla genética que ha dado como resultado el potencial mayor talento del fútbol de la historia de España es una combinación extremadamente poco frecuente. Tener una madre de Guinea Ecuatorial y un padre de Marruecos no es, ni mucho menos, un registro de nacimiento habitual.
Desde que nació Lamine Yamal Nasraoui Ebana, en 2007, en España sólo ha habido 14 nacimientos con madre ecuatoguineana y padre marroquí, contando con el de la propia estrella del Barcelona y de la Selección, según el análisis de los microdatos de nacimientos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
En general, no es habitual los nacimientos con padres de distinta nacionalidad extranjera. La mayoría de los nacimientos en España es con dos progenitores españoles, el 76, 0% de los casos, con datos del periodo 2007-2024, último año con datos disponibles por nacionalidades de ambos progenitores. Con un progenitor español y otro extranjero son el 9,6 % de los nacimientos. Con dos progenitores extranjeros del mismo país son el 12,8 % de los nacidos. Dos progenitores extranjeros de países diferentes, como el caso de Lamine Yamal, son el 1,6 % de los casos, según el análisis a partir de la estadística del INE de los nacimientos donde se conoce la nacionalidad de ambos progenitores.
De partida, Lamine Yamal está en ese 1,6 % de nacimientos con padres extranjeros de nacionalidades diferentes. Pero su caso va más allá, porque hay nacionalidades con mayor mestizaje que otras. Su caso es de los infrecuentes a pesar de que la nacionalidad de su padre, marroquí, es la nacionalidad extranjera más común en España.
En el periodo analizado, los marroquíes en España sobre todo han tenido hijos con otros marroquíes. El 73,5 % de los españoles con al menos un progenitor marroquí es con padre y madre de Marruecos; el 24,2 % es con un progenitor español y otro marroquí; y sólo el 2,3 % es de un progenitor marroquí y otro de otro país extranjero, como el caso de Lamine Yamal.
De hecho, que un padre marroquí tenga un hijo con una mujer de Guinea Ecuatorial es muy infrecuente en comparación con otras nacionalidades. No está ni entre las 40 más comunes. Las mezclas más frecuentes de un hombre de Marruecos son con mujeres de Argelia, Pakistán, Rumanía, Países Bajos, Mauritania, Francia y Siria. Los casos de Países Bajos y Francia se explican por el número de descendientes de marroquíes con esas nacionalidades.
Que una mujer de Guinea Ecuatorial tenga un hijo con un hombre de Marruecos es menos infrecuente, puesto que la marroquí es la nacionalidad extranjera más numerosa en España. Aunque la mezcla de ecuatoguineanas es más común con hombres de Nigeria, Camerún, Ghana, Guinea, Senegal y Malí, los marroquíes están entre las 15 más frecuentes. En cualquier caso, son sólo 14 casos desde el año en que nació Lamine Yamal, contando con el propio jugador.
Lejos de la rara mezcla de Lamine Yamal, las diez mezclas de nacionalidades extranjeras más frecuentes con descendencia en España son Argentina-Italia, Bolivia-Ecuador, Colombia-Ecuador, Italia-Venezuela, Argelia-Marruecos, Marruecos-Rumanía, Colombia-Venezuela, Moldavia-Rumanía, Italia-Uruguay y Rusia-Ucrania. Hay que tener en cuenta que muchos argentinos, venezolanos y uruguayos tienen nacionalidad italiana.
Las siguientes mezclas más frecuentes de extranjeros de distinto país son los nacidos con progenitores de Ecuador-Perú, Portugal-Venezuela, Ecuador-Honduras, Brasil-Italia, Brasil-Portugal, Ecuador-Rumanía, Bulgaria-Rumanía, Ecuador-Paraguay, Francia-Italia y Ecuador-República Dominicana.