Una pareja frente a una madre embarazada
Revelan el destino favorito de las parejas de Reino Unido que recurren a los vientres de alquiler
A pesar del rechazo de esta práctica, la expansión de esta controvertida práctica hace que cada vez más personas recurran a países con una menor regulación para comprar un hijo
Si algo define a estos últimos años en materia bioética son las diferentes leyes y medidas que se han aprobado vulnerando derechos humanos fundamentales. Se trata de unos supuestos «nuevos derechos» que, lejos de proteger la dignidad de las personas, han tratado de cosificar a los seres humanos más vulnerables. No solo se ha visto con el aborto y la eutanasia, sino también con los vientres de alquiler, una de las prácticas más problemáticas para el bebé y la madre.
A pesar del rechazo de esta práctica por gran parte de la sociedad, la expansión de los vientres de alquiler hace que cada vez más personas recurran a países con una menor regulación para comprar un hijo. Un caso significativo es el de las familias del Reino Unido. Según informa The Times y ha recogido la Sociedad para la Protección de los Niños No Nacidos (SPUC), una organización provida británica, cada vez más ingleses viajan a un país africano en concreto para recurrir a esta controvertida práctica.
El crecimiento de esta práctica durante la última década ha sido más que evidente. No solo se vio con Ana Obregón en España -caso que ensalzó este gran problema-, sino que cada vez más ciudadanos anónimos deciden esta vía para formar familia. De hecho, Nigeria se ha convertido en uno de los principales destinos para los británicos. El país africano es ya el segundo destino más utilizado del mundo para este negocio.
Los datos extraídos por SPUC reflejan con claridad esta tendencia. Según un estudio de Servicio de Asesoramiento y Apoyo para los Tribunales de Familia y Niños al que ha accedido también la sociedad, el número de solicitudes de órdenes de paternidad relacionadas con bebés nacidos de madres nigerianas que venden su vientre pasó en 10 años -de 1015 a 2025- de seis a 59. El único país que le superó fue EE.UU.
Estas cifras muestran la problemática de este negocio y ponen de manifiesto la rápida expansión de la industria de los vientres de alquiler.
¿Por qué el país africano?
Según han explicado varios abogados de familia a The Times, Nigeria como destino para los vientres de alquiler no es casualidad. De hecho, han resumido: uno de los principales motivos es «su menor coste en comparación con Estados Unidos». Asimismo, han apuntado a la gran disponibilidad de donantes de óvulos.
Este grave problema está ganando relevancia en el país citado por «la escasa regulación existente, las deficiencias en los controles médicos, los problemas migratorios que pueden surgir y las dudas sobre si las mujeres gestantes pueden otorgar un consentimiento verdaderamente libre e informado tras el parto», ha apuntado en su página SPUC.
A ello, ha denunciado la sociedad provida, se le suma «el riesgo de explotación de mujeres en situación de vulnerabilidad». Y es que muchas de las mujeres residen en entornos «marcados por la pobreza», lo que plantea serias dudas sobre la libertad real con la que aceptan estos contratos.