Decenas de migrantes que han pasado la frontera entre Ceuta y Marruecos
Ceuta, en plena crisis, no aparece en la agenda del Gobierno este domingo: solo una ministra tiene actos y son en Huelva
Mientras Félix Bolaños disfruta de sus vacaciones en la localidad almeriense de Mojácar mirando al mar y Pedro Sánchez desconecta en La Mareta, miles de ciudadanos ceutíes están desesperados por recuperar la normalidad
Ceuta está viviendo una situación crítica y, sin embargo, al Ejecutivo parece no importarle. Mientras Félix Bolaños disfruta de sus vacaciones en la localidad almeriense de Mojácar mirando al mar, Yolanda Díaz se deja ver en un resort de lujo en Grecia y Pedro Sánchez desconecta en La Mareta, miles de ciudadanos ceutíes están desesperados por recuperar la normalidad. Y es que este domingo no hay ningún miembro del Gobierno desplazado a la ciudad ni ningún acto oficial relacionado con ella.
La única ministra con actividad pública es Sara Aagesen, que ha viajado a Huelva para reunirse esta mañana con los responsables de los dispositivos de emergencias y de coordinación que trabajan en las zonas afectadas por el fuego. A esto se suma que Mónica García, ministra de Sanidad, todavía no ha acudido a Ceuta, pese a que los médicos de la ciudad le han reclamado públicamente en diversas ocasiones que vaya y que intervenga ante la situación sanitaria.
El sábado, el Ejecutivo sí que envió a una ministra a la ciudad autónoma, pero no fue para hablar de la situación de los civiles. Los españoles pasaron a un segundo plano. Sira Rego, ministra de Juventud e Infancia, se reunió con Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, para pedirle que agilizase la acogida familiar de los menores migrantes no acompañados llegados a la ciudad, ante el «notable interés» mostrado por numerosas familias para hacerse cargo de estos niños y adolescentes.
Así, aseguró que desde su Ministerio van a garantizar «todo el apoyo, económico, técnico y humano a Ceuta», y van a ofrecer «una acogida digna a todos los niños, niñas y adolescentes».
Sin rastro de Mónica García
Otra de las ministras que tampoco ha acudido al lugar de los hechos ha sido la de Sanidad. La médico, que estuvo en primera línea con la crisis del hantavirus o que ha estado muy activa en X arremetiendo contra Isabel Díaz Ayuso, no ha sido capaz de visitar Ceuta a pesar de la llamada de auxilio de sus compañeros de profesión: los médicos.
Lo que parecía un día tranquilo terminó en una catástrofe. En cuestión de horas, llegaron a la ciudad autónoma más de 72.000 personas que, tarde o temprano necesitaron atención sanitaria. A día de hoy, la situación en Ceuta continúa siendo crítica y, aunque el Ministerio de Sanidad se empeñe por afirmar que no existe «ningún colapso sanitario» sin haber pisado el terreno, en los hospitales las consecuencias de la inmigración masiva del pasado 30 julio siguen latentes.
A pesar de las palabras de la titular de la cartera de Sanidad, el doctor José Enrique Roviralta Arango, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Ceuta, denunció en una entrevista a este medio la situación y expresó que «prácticamente todos los pacientes ingresados son inmigrantes».
Están abandonados por el departamento de Mónica García y el Ingesa. Según denunció a este medio, lo único que han recibido son comunicados negando el colapso e incluso insinuando que algunos buscan aprovecharse de la situación. Por todo ello, Roviralta ha pedido tanto Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, como a la ministra que acudan de una vez a la llamada de auxilio y los miren a los ojos.