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Una paracaidista sobrevive tras caer 3.000 metros y quedar inconsciente en mitad del saltoTHE SUN

Una paracaidista sobrevive tras caer 3.000 metros y quedar inconsciente en mitad del salto

Tras un golpe en la cabeza, pudo desplegar su paracaídas a pocos metros del suelo y un árbol amortiguó su caída

Holly Wiffen pretende volver a practicar paracaidismo después de sobrevivir al grave accidente que sufrió el pasado 7 de agosto. La británica, de 35 años, perdió el conocimiento a más de 3.600 metros de altura después de que otro saltador la golpeara en la cabeza. La apertura de sus paracaídas y la presencia de un árbol, que frenó la caída, evitaron un desenlace fatal, aunque sufrió fracturas en una pierna y en la columna vertebral. Ella misma cuenta su historia al diario The Sun.

El suceso tuvo lugar durante un festival celebrado en el aeródromo de Langar, en las proximidades de Nottingham, y fue registrado por una cámara de acción que portaba durante el salto. Uno de sus compañeros trató de socorrerla mientras ambos descendían a unos 160 kilómetros por hora, pero tuvo que abandonar el intento cuando se encontraba a 914 metros del suelo para desplegar su propio paracaídas.

Wiffen, que vive en Okehampton, explicó a The Sun, el medio que ofrece las imágenes en exclusiva, que apenas conserva recuerdos de lo sucedido. «Pensaba que estaba muerta. Solo recuerdo haber soñado con caerme y pensé: 'Es muy raro que esté soñando con hacer paracaidismo'».

La paracaidista considera que, mientras se encontraba semiconsciente, consiguió abrir el paracaídas principal cuando estaba a unos 300 metros del suelo. El de reserva, según cree, se desplegó a aproximadamente 150 metros. Su caída terminó finalmente sobre un árbol.

Al recuperar la consciencia, comprendió que algo había ocurrido durante el descenso. «Recuerdo bajar del avión y luego recuerdo despertarme en tierra, mirar hacia arriba y ver mi paracaídas reserva en un árbol y pensar: 'Aquí algo ha salido mal'».

Después de haber completado 425 saltos, Wiffen sigue decidida a retomar esta afición cuando esté recuperada. «Quiero volver a practicar paracaidismo lo antes posible», afirmó. Sin embargo, admite que el accidente también ha cambiado su percepción del riesgo: «Aunque saber lo que pasó y que podría haber muerto también me pone un poco nerviosa».

A pesar de las heridas sufridas, la británica no contempla fácilmente la posibilidad de abandonar el paracaidismo. Incluso reconoce que le costaría sustituirlo por una actividad más tranquila: «Quizás ya tengo edad suficiente para saberlo mejor. Pero me aburriría muchísimo sin el paracaidismo. Tejer o coleccionar sellos no es lo mío», declara en The Sun.