Fundado en 1910
Médico antes de realizar un aborto

Médico antes de realizar un abortoGetty Images

La ciencia pone en jaque el discurso del Gobierno sobre lo que pueden sufrir las mujeres tras un aborto

Pueden producirse complicaciones que van desde hemorragias hasta perforaciones de útero

Aunque muchos políticos del Gobierno lo nieguen porque «no existe como diagnóstico clínico», el síndrome posaborto es una realidad. En la actualidad, más de 14 millones de mujeres sufren «una grave» angustia emocional tras acabar con la vida de su hijo. Más allá de este debate, donde los expertos argumentaron que no se protege la vida de la madre ni del feto, hay otra realidad: las complicaciones derivadas de estos controvertidos procedimientos.

El aborto suele presentarse como una intervención de minutos sencilla en la que entras con hijo y sales sin él. Sin embargo, como en cualquier procedimiento médico, no siempre es así. A pesar de que no se escucha con normalidad, dependiendo del método utilizado y de la edad gestacional, pueden producirse complicaciones que van desde hemorragias hasta perforaciones de útero, informe en su web Redmadre.

En los abortos quirúrgicos realizados mediante aspiración, legrado o dilatación y evacuación, las complicaciones son numerosas. Tal y como explican, se pueden dar casos de infecciones o hemorragias. En casos menos frecuentes, puede aparecer trauma del cérvix, peritonitis, endometritis, laceración o perforación del útero, trauma renal, inflamación pélvica, embolismo, trombosis, esterilidad.

Los abortos farmacológicos tampoco están completamente libres de complicaciones. El tratamiento con inyección salina puede provocar «embolismo pulmonar y formación de coágulos intravasculares que pueden afectar a distintos órganos», informa la red.

Si se ingieren píldoras de mifepristona y misoprostol, la mujer puede sufrir complicaciones graves. Así, señala que la RU-486 –nombre químico– puede provocar grave infección bacteriológica, sepsis, sangrado prolongado y abundante que podría requerir una cirugía e incluso muerte. Con este método, revela Redmadre, algunos embriones o fetos han sobrevivido, pero han presentado discapacidades físicas y/o psíquicas.

Aunque para muchos sea un proceso sin importancia, lo cierto es que –además de quitar la vida a un ser humano–, puede perjudicar en futuros embarazos. No es lo habitual, informa Redmadre, sin embargo, se debe tener en cuenta que se trata, generalmente, de «una cirugía sobre el útero» y, por tanto, «no está exenta de consecuencias físicas potencialmente severas».

Al hilo, garantizan que con bastante frecuencia los ginecólogos se encuentran a menudo con mujeres que después de un aborto «no pueden quedarse embarazadas o bien tienen abortos espontáneos». Esto es más grave si la mujer ya ha sufrido hemorragias o infecciones graves, ya que, en este caso, igual se le ha extirpado el útero. Otras veces, concluye la fundación, si se daña el cérvix, por lo que habría riesgo de perder al bebé por partos muy prematuros.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas