Concepto de aborto con feto bebé y herramienta médica
Estados Unidos
«Es horrible»: un estudio revela que se practican abortos por desmembramiento hasta los seis meses de embarazo
La preparación incluye la dilatación progresiva el cuello uterino y, en muchos casos, medicamentos para provocar la muerte fetal antes de completar el procedimiento
Para muchos es un derecho. Sin embargo, se trata de una de las intervenciones médicas más crueles de todos los tiempos: abortos por dilatación y evacuación, conocidos como abortos por desmembramientos. Estos controvertidos procedimientos se practican durante el segundo trimestre de embarazo. No obstante, una investigación en EE.UU. ha asegurado que algunos profesionales realizan estos procedimientos entre las 24 semanas y 1 día y las 27 semanas y 6 días de gestación, es decir, prácticamente hasta el comienzo del tercer trimestre.
La investigación, realizada por Physicians for Reproductive Health (PRH) y recogida por Live Action News, estudió dos grandes variantes: los abortos por dilatación y evacuación (descuartizan al feto para sacarlo en cachos) y los intactos (sacan al bebé entero, aunque a veces puede ser necesario reducir el tamaño de la cabeza). Sus hallazgos fueron sorprendentes. Según revelaron, los abortos en etapas avanzadas del embarazo pueden ser lucrativos.
El análisis comenzó con el debate de 29 médicos invitados. Del total, solo 18 contestaron. De los entrevistados, 10 señalaron preferir el aborto por dilatación y evacuación estándar, ocho el aborto intacto y uno no manifestó una preferencia concreta. Tras ser preguntados, algunos de ellos revelaron realizar abortos por desmembramiento hasta las 27 semanas y seis días. Es decir, los seis meses. En el segundo trimestre del embarazo, casi el tercero.
Además, descubrieron que los procedimientos que seguían podían requerir varios días de preparación. Según los investigadores, los procesos de dos días fueron más frecuentes entre las 24 y las 25 semanas, mientras que los de tres días fueron más habituales entre las 26 y las 27 semanas.
La preparación incluyó acciones destinadas a dilatar progresivamente el cuello uterino y, en muchos casos, medicamentos para provocar la muerte fetal antes de completar el procedimiento.
Para ello, los facultativos entrevistados subrayaron que habían administrado medicamentos como la mifepristona y el misoprostol (recetados para abortar). No obstante, esta situación se agrava en algunos casos, puesto que algunos doctores la usaron fuera de las recomendaciones farmacéuticas. Ya no eran seguras para la mujer. En todos los casos, señala Live Action News, los facultativos indujeron la muerte fetal antes del legrado uterino.
Algunos de estos médicos que practicaban abortos señalaron a los investigadores que han tenido «reparos morales» y que es un procedimiento «horrible» de angustia emocional y que «genera pesadillas», concluye Live Action News.
En qué consiste la práctica
Amparo Medina, una gran defensora de la vida y presidenta de la Red Provida de Ecuador, vivió este procedimiento cuando acompañó a su amiga a abortar. En el momento de la extracción, recordó en una entrevista a este medio, vio cómo «la descuartizaban en la silla obstétrica» con varios instrumentos. Después de eso empezó a ver todo el proceso de sangrado.
En ese momento, reveló Amparo, vio cómo le introdujeron una manguera y encendieron la aspiradora, 70 veces más fuerte que una aspiradora de una casa. Empezó a absorber y en unos frascos del suelo empezaron a caer restos: «De pronto me agaché, miré el tarro y me di cuenta de que eran restos de bebés. Se veía un pie abierto y un brazo pequeñito».
Cuando terminó, el doctor le dijo a su amiga de una forma muy fría y sin corazón: «El proceso ha concluido». Tras pronunciar esas palabras, cogió el frasco y comenzó a revisar los pedazos para comprobar que no quedaba nada dentro del cuerpo. Al ver que todo estaba correcto, fue al baño y tiró al pequeño.