Vial con dosis de pentobarbital
Francia permite cobrar el seguro de vida tras una eutanasia y se crecen las críticas: «Es un incentivo económico»
Los intentos de Emmanuel Macron por acabar con la vida son notables. Ya se vio con la inclusión del aborto en la Constitución
El pasado 15 de julio, la Asamblea Nacional francesa dio el visto bueno a una de las leyes más controvertidas de los últimos años: la eutanasia. Aunque la votación estuvo bastante ajustada, el texto salió adelante, lo que sitúa al país galo entre los uno de los territorios europeos que ensalza la cultura de la muerte.
A esta gran polémica se le suma la nueva norma de Emmanuel Macron. Establece que los seguros de vida deberán pagar a los beneficiarios incluso cuando el asegurado muera por esta práctica, una decisión criticada, ya que consideran que podría introducir «un incentivo económico» para recurrir a a la eutanasia.
Los intentos del presidente de Francia por acabar con la vida son notables. Ya se vio con la inclusión del aborto en la Constitución. Ahora, la nueva legislación afecta también a las cláusulas de los seguros, que habitualmente tienen exclusiones por suicidio. Y es que en algunas pólizas se establece que, por ejemplo, si el asegurado se suicida durante un determinado periodo inicial del contrato, la compañía no tiene que pagar el capital.
Sin embargo, esta normativa gala establece que si el asegurado muere mediante eutanasia, la aseguradora no podrá utilizar esa exclusión para evitar el pago. Por lo tanto, deberán pagar a los beneficiarios del seguro. Algo que denuncian, generará un «beneficio económico», recoge la organización provida Right To Life UK.
Una medida que los críticos de Right To Life UK denuncian. Para ellos es «escandaloso» que, en virtud de la nueva ley francesa sobre la muerte asistida, las personas puedan «verse motivadas económicamente» a poner fin a sus vidas mediante la eutanasia para beneficiarse «de las indemnizaciones de los seguros de vida». A esto, prosiguen, se le suma «una clara preocupación» en relación con la coacción y quién puede «beneficiarse de la muerte de un ser querido».
En qué consiste la ley de la eutanasia
Con esta aprobación, que fue impulsada a finales de 2024 por el presidente, Francia se ha sumado a un reducido y limitado grupo de países que en los últimos años se han planteado dar luz verde a sus respectivos textos.
El documento, impulsado por el diputado de la izquierda independiente, Olivier Falorni, asegura que la eutanasia debe ser una «ayuda a morir» y debe ser ejercida por la propia persona implicada. Solo hay una excepción: si la persona está físicamente incapacitada. En este caso, el encargado sería un médico o enfermero.
Al igual que en España, la persona que pida la eutanasia debe ser mayor de edad y tener la nacionalidad francesa. También vale con ser residente del país. Lo mismo ocurre en España, donde puede ser solicitada por personas mayores de edad que tengan nacionalidad española, residencia legal o un certificado de empadronamiento superior a 12 meses.
En cuanto a su petición, la pueden pedir personas que sufran enfermedades graves e incurables, cuyo pronóstico vital debe estar comprometido en fase avanzada o terminal, con un proceso irreversible de deterioro de la salud y de la calidad de vida.
Quiénes pueden pedir la eutanasia
En esta ley no entran los problemas psicológicos. Según expresa Olivier Falorni, el paciente debe experimentar un sufrimiento físico o psicológico derivado de la enfermedad que no pueda ser aliviado o que el paciente considere insoportable tras haber decidido rechazar o detener un tratamiento, si bien se especifica que el sufrimiento puramente psicológico, sin patología física grave subyacente, no da acceso a este derecho.