La madre cuestiona también el mensaje que, a su juicio, transmite llevar trabajo a casa
Una madre renuncia a los deberes de su hijo de cinco años: «Quiero que mis hijos amen la escuela»
La mujer asegura que la carga de trabajo enviada a casa provoca estrés físico y mental al pequeño
Una madre ha decidido que su hijo de cinco años deje de hacer los deberes enviados a casa después de comprobar, según relata, el impacto que estaban teniendo sobre él. La mujer explica que recientemente descubrió que podía optar por no realizar esas tareas y decidió escribir al profesor de kindergarten. «Lo siento, basado en la ansiedad mental, estrés físico que está causando a mi hijo, ya estamos. Ya estamos optando por el resto del año», comunicó.
Durante la primera semana de colegio, el niño recibió un paquete correspondiente a agosto con entre 15 y 20 páginas impresas por ambas caras. La familia trató de completarlo, pero la madre asegura que el volumen de trabajo comenzó a generar demasiado estrés.
La situación llegó a un punto crítico una mañana, cuando intentó que el pequeño recuperase parte del trabajo atrasado. «Nos sentamos y le dije, no puedes ni ver un show esta mañana, no puedes hacer nada, va a ser silencio de radio hasta que tú estés aquí y comas tu desayuno y termines al menos una o dos páginas de esto, porque estás muy atrasado».
El momento terminó desbordando a ambos. «Esto es tanto trabajo para él. Empecé a llorar, él empezó a llorar, fue un desastre emocional, me sentí tan culpable por dejarlo en la escuela. No quería estar ahí». Además, afirma que durante dos semanas el niño le había repetido que no quería acudir al colegio.
«No vivimos para trabajar»
La madre cuestiona también el mensaje que, a su juicio, transmite llevar trabajo a casa. «¿Qué les estamos enseñando a los niños? ¿Qué les estamos enseñando?».
Finalmente, resume su postura en una frase: «No estamos enseñando a nuestros hijos ese trabajo para vivir, no vivimos para trabajar». Su objetivo, explica, es que sus hijos disfruten del aprendizaje: «Quiero que mis hijos aman la escuela. Quiero que les guste aprender. Quiero que tengan divertido. Quiero que lo disfruten».