Voluntarios durante la campaña de recogida de alimentos de la Fundación Banco de Alimentos
Tres días y 80.000 voluntarios: la gran campaña de los Bancos de Alimentos vuelve en noviembre
La organización subraya que el descenso de las donaciones y el aumento de la demanda de ayuda alimentaria hacen necesario mantener la participación ciudadana
La solidaridad volverá a los supermercados españoles los próximos 13, 14 y 15 de noviembre con la XIV edición de la Gran Recogida de Alimentos. La iniciativa, organizada por la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL) y sus 53 Bancos de Alimentos asociados, movilizará durante ese fin de semana a miles de establecimientos, entidades sociales, empresas y voluntarios de todo el país.
La campaña llega en un contexto en el que millones de personas continúan teniendo dificultades para cubrir sus necesidades básicas. Según los últimos datos de la Encuesta de Condiciones de Vida, alrededor de 9,1 millones de personas en España se encuentran en riesgo de pobreza, prácticamente una de cada cinco. Además, el 8,1 % de la población sufre carencia material y social severa y el 8,5 % asegura llegar a final de mes con mucha dificultad.
A esta realidad se suma la inseguridad alimentaria. El IX Informe FOESSA estima que el 11,6 % de los hogares españoles tiene dificultades para garantizar de forma estable una alimentación suficiente y adecuada. El porcentaje aumenta hasta el 38,3 % entre los hogares en situación de pobreza severa.
El problema no se limita a la cantidad de alimentos disponibles. Cuando el presupuesto familiar no alcanza, determinados productos frescos y nutricionalmente más completos pueden quedar fuera de la cesta de la compra en favor de alternativas más económicas. Una situación que puede tener consecuencias especialmente relevantes en los hogares con niños, tanto sobre su salud como sobre su desarrollo y rendimiento escolar.
80.000 voluntarios para cuatro horas de solidaridad
En este escenario, FESBAL pretende volver a convertir la Gran Recogida en una de las grandes movilizaciones solidarias del año. Para ello necesita 80.000 voluntarios, que se encargarán principalmente de informar a los clientes en los supermercados, explicar las diferentes formas de colaboración y resolver sus dudas.
La organización calcula que la participación aumenta cuando los establecimientos cuentan con voluntarios durante la campaña. Por ello, uno de los principales objetivos para esta edición es conseguir cubrir los más de 11.000 puntos de venta participantes.
No es necesario tener experiencia previa ni contar con una formación específica. La colaboración consiste en dedicar aproximadamente cuatro horas durante alguno de los tres días de la campaña. Una vez finalizada la recogida, algunos Bancos de Alimentos también necesitarán voluntarios para clasificar y organizar los productos y las aportaciones recibidas.
«Cada persona voluntaria contribuye a que la solidaridad llegue más lejos», señala Pedro Llorca Llinares, presidente de FESBAL, que destaca también el papel de estas personas para hacer visible una realidad que puede pasar desapercibida y animar a más ciudadanos a colaborar.
La edición de 2026 coincide además con la celebración del Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible, declarado para reconocer la contribución de quienes participan en iniciativas destinadas a mejorar las condiciones de vida de otras personas.
La campaña de este año se presenta bajo el lema «La Graaaaaan Recogida», con el que FESBAL pretende poner el foco en la dimensión de una iniciativa que, a través de los Bancos de Alimentos y las entidades sociales colaboradoras, llega a cerca de un millón de personas en situación de vulnerabilidad.
La edición anterior sirve como referencia del alcance de la campaña. Las aportaciones realizadas durante la Gran Recogida de 2025 permitieron a los Bancos de Alimentos distribuir posteriormente el equivalente a 41 millones de raciones de comida entre personas en situación de vulnerabilidad.
La organización subraya que el descenso de las donaciones y el aumento de la demanda de ayuda alimentaria hacen necesario mantener la participación ciudadana. La campaña volverá así a apoyarse en una fórmula que combina las aportaciones económicas o de alimentos de los ciudadanos con el trabajo de miles de voluntarios para hacer llegar esos recursos a quienes atraviesan mayores dificultades.