Cambio de hora
¿Esta noche dormimos una hora más o una hora menos? Las claves del cambio de hora
Este es el último cambio de hora recogido en la orden ministerial que contempla todos los ajustes desde 2022 hasta ahora
El cambio de hora para volver al horario de invierno se producirá en la madrugada del próximo sábado al domingo 25 de octubre, cuando a las 03:00 serán las 02:00, por lo que habrá que adelantar el reloj y dormiremos una hora más. Este es el último cambio de hora recogido en la orden ministerial que contempla todos los ajustes desde 2022 hasta ahora.
Previsiblemente, no será el último que se aplique ya que, aunque España intentó reactivar el debate sobre su supresión en el ámbito europeo el año pasado, no ha habido avances. De hecho, el Diario Oficial de la Unión Europea (UE) ya publicó el pasado marzo las fechas de cambios de hora para los años 2027-2031.
Mientras tanto, continúa el debate sobre la conveniencia de esta práctica. Los físicos José María Martín Olalla, de la Universidad de Sevilla, y Jorge Mira Pérez, de la Universidad de Santiago de Compostela, han defendido mantener el ajuste estacional. Por el contrario, desde la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) abogan por dejar fijo el horario de invierno.
Para acabar con el cambio horario, el Consejo de la UE, que representa a los gobiernos de los países miembros, debe apoyar la iniciativa. En 2018, la Comisión Europea intentó promover su fin, con una propuesta que dejaba a cada Estado miembro la libertad de decidir si mantener su horario o fijar uno definitivo sin ajustes semestrales.
Sin embargo, esa idea no prosperó por las diferencias que generaba entre las capitales y permanece desde entonces en el cajón del Consejo (gobiernos). El Gobierno español llevó el año pasado a una reunión de ministros de Transporte, Telecomunicaciones y Energía (TTE) de la UE la propuesta de que el cambio de hora estacional se acabara en 2026, con el argumento de que apenas ayuda a ahorrar energía y que incluso tiene «un impacto negativo» en la salud y en la vida de los ciudadanos.
Cuando el Ejecutivo español defendió acabar con los cambios, su propuesta se apoyó en tres argumentos: el respaldo mayoritario de la ciudadanía española y europea; la ausencia de evidencia científica que demuestre que esta práctica genera un ahorro energético sustancial; y las consecuencias negativas que tiene en la salud y el bienestar de millones de personas.
«Nuestra posición no ha cambiado desde 2018, cuando presentamos esa propuesta a los líderes. Los Estados miembro son los mejor situados para decidir sobre ello, pero hace ya ocho años que esta propuesta está atascada en el Consejo», ha resumido este viernes una portavoz comunitaria, al ser preguntada por si Bruselas se plantea reactivar la iniciativa.
La portavoz, además, ha indicado que «sigue en marcha» un estudio para evaluar los distintos factores en juego en el cambio horario y sus efectos en Europa, con el fin de «apoyar la discusión»; pero el análisis en cuestión no tiene una fecha clara para su conclusión ni se ha detallado de qué manera se trasladaría a los gobiernos.