El chenpi está formado por cáscaras de mandarina desecadas
China tiene un nuevo oro: así es el ‘chenpi’, cáscaras de mandarina con propiedades medicinales y culinarias
China cuenta con el control casi total de los minerales estratégicos conocidos como tierras raras, que son indispensables para la geopolítica y necesarios para la fabricación de nuevas tecnologías, como es el caso de los coches eléctricos, cuyas baterías necesitan lantano, o los paneles solares, que se realizan con iterbio. De igual forma, otros dispositivos electrónicos necesitan de este tipo de materiales, como los ordenadores, los teléfonos móviles inteligentes o las cámaras de vídeo. El itrio, por ejemplo, se encuentra también en las pantallas LCD y, en el caso de las LED, a menudo contienen europio y cerio, esenciales para la producción de luz de alta calidad y eficiencia.
Solo con esto, el gigante asiático maneja la sartén por el mango, pero también es el principal productor de oro, aluminio, cadmio, galio, selenio, mercurio, estaño, titanio esponja, tungsteno, vanadio, plomo, estaño, silicio. Algo que le proporciona un estatus privilegiado con respecto al resto del mundo. Pero a esta lista ahora habría que sumar una más: el chenpi.
No se trata, sin embargo, de un mineral, sino de una cáscara de mandarina secada al sol que se ha empleado en China como condimento en la cocina y en la medicina tradicional. Está considerada como el «nuevo oro» debido a que ha alcanzado precios astronómicos fruto de su alta valoración tanto en el mundo de la gastronomía como en el de la medicina.
En concreto, medio kilo de cáscaras con más de 50 años de antigüedad pueden llegar a costar más de 8.600 euros. Curiosamente, la palabra 'mandarina' en cantonés se pronuncia igual que la palabra 'oro', una coincidencia que también encaja con la situación actual. No obstante, no todas las cáscaras de mandarina son así de valiosas: solo aquellas que se cosechan en Xinhui están tan valoradas como el metal dorado.
Desde 2010, la expansión de tierras para uso comercial y residencial en China ha reducido la superficie agrícola, especialmente en el distrito de Jiangmen, Xinhui, afectando el suministro de cítricos y, por ende, la producción de chenpi. Esto ha provocado un notable aumento en su precio. A finales de 2014, el chenpi de un año costaba aproximadamente 17 euros por kilogramo, mientras que el de 10 años oscilaba entre 74 y 100. Los almacenados por más de 20 años podían alcanzar casi 3.200 euros por kilo, y los de 65 años llegaban a 3.000 por tael (unidad de medida china que equivale a apenas 38 gramos).
El uso de cáscaras de cítricos en la medicina tradicional china se remonta a la dinastía Song y ha perdurado durante más de 700 años. Durante las dinastías Ming y Qing, el chenpi adquirió gran popularidad y los comerciantes de Xinhui lo exportaban a otras provincias. Su comercio impulsó la economía local y fomentó la expansión del procesamiento de alimentos. Aunque el negocio decayó en la década de 1990, se revitalizó en 2002 con la creación de la Asociación Industrial de Chenpi, recuperando su relevancia.
Las cáscaras de mandarina solo pueden denominarse chenpi si han sido secadas al sol de manera consecutiva cada otoño e invierno durante un mínimo de tres años, mientras que el resto del tiempo se conservan con especial cuidado.
Propiedades del 'chenpi'
Pero, ¿cuáles son las propiedades que se le atribuyen al chenpi? Este producto se valora en la medicina tradicional china por sus múltiples beneficios para la salud, dependiendo de su tipo y tiempo de envejecimiento. En general, se cree que fortalece el bazo, facilita la digestión y mejora la función respiratoria.
Estudios modernos han revelado que además es rico en antioxidantes y flavonoides, compuestos con propiedades anticancerígenas. Puede contribuir también a estabilizar la presión arterial y prevenir la obesidad. Al igual que el vino, el chenpi gana valor con el tiempo: cuanto más envejece, más apreciadas se vuelven sus propiedades y su calidad.