Polen
La floración del olivo sitúa en extremos los niveles de polen para los alérgicos
Ante este panorama, los profesionales sanitarios instan a no subestimar los efectos de la polinización y a tomar todas las precauciones necesarias
Los afectados por la alergia al polen del olivo atraviesan estos días una etapa especialmente difícil debido al auge extraordinario de la floración, que ha alcanzado niveles alarmantes y ha alterado la vida cotidiana en la provincia de Jaén.
El Hospital Universitario de Jaén –ubicado en un territorio donde se estima que existen 67 millones de olivos– registró este lunes una concentración de 7.711 granos de polen por metro cúbico de aire, la cifra más alta en lo que va de año. Esta cantidad triplica los valores que se medían tan solo una semana atrás.
La intensidad de la floración está relacionada con la abundancia de lluvias en los meses anteriores y el reciente ascenso de las temperaturas, factores que han coincidido para desencadenar un incremento brusco de los niveles de polen. Esta situación ha provocado una fuerte presión sobre los servicios de urgencias en la capital jiennense.
«Lo que estamos viendo este año, con las temperaturas más suaves de lo habitual, es que los alérgicos tienen síntomas mucho más agresivos», ha señalado a Efe Manuel Alcántara, jefe de Alergología del hospital de Jaén, donde cada año se incorporan alrededor de 200 nuevos pacientes con alergia.
Aunque todavía no se ha alcanzado el récord de 2013 –cuando se llegaron a contabilizar 19.860 granos por metro cúbico de aire–, el especialista advierte que el ascenso térmico previsto podría empujar las cifras actuales aún más arriba.
Las previsiones del Ministerio de Sanidad, junto con la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), indican que durante esta campaña primaveral podrían alcanzarse concentraciones de entre 16.000 y 19.000 granos por metro cúbico, sumando todas las especies de polen. En este contexto, las regiones más afectadas serían las del sur peninsular, con Jaén, Córdoba, Sevilla, Badajoz y Cáceres como zonas de mayor impacto.
Un estudio de la Universidad Complutense de Madrid destaca que «el polen del olivo es la segunda causa más frecuente de alergia respiratoria en España». No obstante, en áreas donde el cultivo del olivar es dominante –como Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha–, se considera la principal fuente alergénica.
La fase de polinización del olivo suele abarcar desde finales de abril hasta mediados de junio, aunque su duración exacta depende de las condiciones climáticas de cada año. Los síntomas más comunes de las alergias primaverales incluyen estornudos, picor ocular, congestión nasal, tos persistente e incluso dificultades respiratorias, lo que lleva a los especialistas a insistir en la importancia de las medidas preventivas.
«Es importante que los pacientes no olviden su tratamiento preventivo cada año, que es distinto para cada alérgico, y luego que se evite salir al campo y el contacto con el exterior y la utilización de mascarillas, como las FP2 que se han demostrado que son muy efectivas», ha recomendado Alcántara.
En paralelo, el polen de gramíneas también está haciendo estragos entre los alérgicos, aunque con cifras notablemente más moderadas. En Jaén se contabilizaban esta semana 145 granos por metro cúbico, un nivel calificado de alto.
Las gramíneas, de las cuales existen unas 9.000 especies en el mundo, cubren cerca del 20 % de la superficie vegetal del planeta. En España, estas plantas son habituales en márgenes de caminos, cursos de agua, campos de cultivo y zonas periféricas de las ciudades, lo que incrementa su impacto sobre la población urbana.
Ante este panorama, los profesionales sanitarios instan a no subestimar los efectos de la polinización y a tomar todas las precauciones necesarias, especialmente en un año en el que las condiciones climáticas están exacerbando los cuadros alérgicos.