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Miembros del equipo de GreenDrill en Prudhoe Dome, una parte clave del manto glaciar de Groenlandia

Miembros del equipo de GreenDrill en Prudhoe Dome, una parte clave del manto glaciar de GroenlandiaUniversity at Buffalo

Peligro en Groenlandia: una cúpula de hielo podría colapsar y elevar el nivel del mar 73 centímetros

El llamado domo de Prudhoe ya se derritió hace 7.000 años, en el Holoceno, por temperaturas suaves y podría volver a hacerlo

En un momento en el que Groenlandia es noticia debido a las ambiciones territoriales de Donald Trump sobre este territorio de soberanía danesa, un nuevo estudio científico ha aportado luz sobre el hielo de esta isla, que cubre aproximadamente el 80 % de su superficie, y cuáles podrían ser las consecuencias del derretimiento de este.

Durante décadas, la imagen de la gran capa de hielo de Groenlandia ha simbolizado la estabilidad de los polos, pero esta investigación acaba de romper esa idea. Una de las zonas clave del hielo groenlandés, el llamado Prudhoe Dome, estuvo completamente libre de hielo hace apenas 7.000 años. Es decir, en un pasado relativamente reciente y durante un periodo climático considerado estable.

La investigación, publicada en Nature Geoscience, es el primer resultado del proyecto GreenDrill, una iniciativa liderada por la Universidad de Buffalo y la Universidad de Columbia que ha logrado algo inédito: perforar la capa de hielo de Groenlandia para extraer rocas y sedimentos que permanecían enterrados bajo cientos de metros de hielo.

Los científicos analizaron muestras obtenidas a más de 500 metros de profundidad, justo bajo la cima de Prudhoe Dome, una elevación situada en el noroeste de Groenlandia. Mediante el estudio de esos sedimentos, descubrieron que estuvieron expuestos a la luz solar entre hace 6.000 y 8.200 años. Eso solo puede significar una cosa: en ese periodo, el hielo había desaparecido por completo.

Según Jason Briner, uno de los responsables del proyecto, el dato es especialmente relevante porque ocurrió durante el Holoceno, la etapa climática en la que aún vivimos y que comenzó hace unos 11.000 años. Se trata de una época relativamente templada y estable, en la que surgieron la agricultura y las primeras civilizaciones humanas. «Si un clima naturalmente suave fue suficiente para derretir esta parte del hielo durante miles de años, es lógico preguntarse qué pasará ahora con un calentamiento mucho más rápido y provocado por la actividad humana», advierte el investigador.

El campamento GreenDrill cerca del borde del domo Prudhoe en la capa de hielo de Groenlandia

El campamento GreenDrill cerca del borde del domo Prudhoe en la capa de hielo de Groenlandia

Un pasado que se parece al futuro

Los datos indican que, cuando Prudhoe Dome se quedó sin hielo, las temperaturas en la zona eran entre 3 y 5 grados más altas que las actuales. Las proyecciones climáticas apuntan a que ese nivel de calentamiento podría alcanzarse de nuevo antes de que termine este siglo.

El estudio no solo habla del pasado, sino que ofrece pistas muy claras sobre el futuro. Prudhoe Dome se encuentra en una zona especialmente vulnerable del borde de la capa de hielo. Si comienza a retroceder de nuevo, podría hacerlo con rapidez, contribuyendo al aumento del nivel del mar de hasta 73 centímetros, según recalcan desde Euronews. Esto no sería un problema local, sino que la pérdida de hielo en Groenlandia afectaría directamente a millones de personas que viven en zonas costeras de todo el mundo.

Para los científicos, analizar rocas y sedimentos bajo el hielo es clave porque ofrece pruebas directas, no solo modelos teóricos. Hasta ahora, se sabía más sobre la superficie de la Luna que sobre lo que hay bajo Groenlandia. GreenDrill ha cambiado eso. Los investigadores pueden ahora saber con precisión cuándo el hielo avanzó y cuándo retrocedió en el pasado, y relacionarlo con cambios de temperatura.

El trabajo de campo no fue sencillo. Durante semanas, los científicos vivieron en un campamento de tiendas sobre el hielo, soportando frío extremo, viento constante y problemas técnicos que casi obligan a suspender la perforación en el último momento. Finalmente, lograron extraer las muestras justo antes de que los aviones acudieran a recoger el equipo.

El proyecto no termina aquí. El equipo ya analiza nuevas muestras obtenidas cerca del borde del hielo, donde su estabilidad es aún menor. Incluso han aparecido restos vegetales que podrían revelar cómo era el paisaje de Groenlandia cuando no estaba cubierto de hielo.

La conclusión es clara y perturbadora: Groenlandia ya ha perdido grandes masas de hielo en un pasado no tan lejano. Saberlo no es una curiosidad científica, sino una advertencia directa. El hielo puede desaparecer, puesto que ya lo hizo una vez. Y, en esta ocasión, el ritmo del calentamiento es mucho más rápido que en la anterior.

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