Predicción de precipitaciones de la Aemet
La Aemet se justifica después de decir que el invierno sería «más cálido de lo normal»
La agencia destaca, además, que en ningún momento previó un invierno seco, sino sin tendencia clara en la mayor parte de España
En las últimas semanas se ha extendido la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) de que el actual invierno está siendo «cálido y seco», una idea que no corresponde con la percepción de la ciudadanía, que considera que, además de mucho más lluvioso que otros años, está siendo una estación especialmente fría. Por ello, la Aemet se ha visto obligada a justificar su previsión, y lo ha hecho a través de un hilo en la red social X.
El origen de esta interpretación se remonta al 30 de noviembre, cuando Aemet publicó un mensaje en el que señalaba que existía entre un 60 y un 70 % de probabilidad de que el invierno (diciembre, enero y febrero) fuese más cálido de lo normal en el conjunto de España, frente a apenas un 10 % de probabilidad de que resultara más frío. El organismo matiza que no se hablaba, por tanto, de un invierno «cálido» en términos absolutos, sino de temperaturas superiores al promedio del período de referencia 1991-2020, algo compatible, obviamente, con episodios de frío propios de la estación.
Las predicciones estacionales funcionan por rangos de probabilidad: un invierno puede situarse en el tercio más cálido, en el tercio central o en el tercio más frío de la climatología reciente. Para comprobar si finalmente se cumple el escenario más probable recalcan que habrá que esperar a que finalice febrero y analizar el trimestre completo.
¿Y cómo va el invierno hasta ahora? Diciembre fue más cálido de lo normal en conjunto, aunque con notables diferencias regionales y temporales. Enero, por su parte, ha tenido un carácter térmico normal, marcado por el paso de numerosas borrascas y con un episodio frío destacado en torno a la festividad de Reyes. En conjunto, el bimestre diciembre-enero presenta una temperatura media 0,3 ºC superior al promedio climático.
Este ligero exceso térmico está muy condicionado por el episodio de temperaturas anormalmente altas registrado entre el 5 y el 19 de diciembre. Posteriormente llegaron fases más frías, incluida la primera semana de Navidad y el episodio de Reyes, aunque sin alcanzar, por ahora, los umbrales de una ola de frío. Además, desde el invierno 2018-2019 solo el bimestre de 2020-2021 –el de la borrasca Filomena– fue más frío que el actual, lo que ayuda a explicar la sensación subjetiva de que este invierno «está siendo frío».
En cuanto a las precipitaciones, Aemet es tajante: no predijo un invierno seco. Las predicciones trimestrales de lluvia están sujetas a una elevada incertidumbre y, para la mayor parte del país, no mostraban una tendencia clara. Solo en el suroeste peninsular se apuntaba una mayor probabilidad de un escenario seco (40 %) frente a uno húmedo (25 %).
Los datos observados contradicen, por ahora, la idea de sequedad. Entre el 1 de diciembre y el 27 de enero se han acumulado 175 mm de precipitación en la España peninsular, lo que supone el 127 % del promedio normal, con un enero que probablemente será el más lluvioso desde 2010.
En conclusión, Aemet pronosticó un invierno más cálido de lo normal como escenario más probable, algo que, de momento, se está cumpliendo de forma moderada. No se anticipó un invierno seco, y los datos actuales apuntan, de hecho, a un inicio de estación claramente húmedo. El balance final, como siempre en climatología, solo podrá hacerse cuando el invierno llegue a su fin.