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Un hombre sin hogar se sienta en el suelo, rodeado de nieve, frente a la terminal del ferry de Staten IslandCONTACTO vía Europa Press

Nueva York registra 13 muertes por hipotermia en la ola de frío que azota la ciudad hace más de una semana

El alcalde Mamdani ha querido precisar que ninguna de las personas fallecidas se encontraba viviendo en campamentos de personas sin hogar en el momento de su muerte

La intensa ola de frío que afecta a Nueva York desde finales de enero continúa dejando un balance trágico. Al menos 13 personas han fallecido a causa de la hipotermia en la ciudad en el contexto de un episodio meteorológico extremo que mantiene las temperaturas de forma persistente por debajo de los 0 grados centígrados. Este frente gélido, que no se limita únicamente a la Gran Manzana, ha provocado ya la muerte de al menos un centenar de personas en el conjunto de Estados Unidos, según los últimos recuentos difundidos por los medios nacionales.

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha ofrecido detalles actualizados sobre la situación durante una comparecencia pública en la que ha alertado de la gravedad del momento que atraviesa la ciudad. «Hasta esta mañana, 16 neoyorquinos han fallecido a la intemperie durante este brutal período de frío. En 13 de estos casos, los hallazgos preliminares indican que la hipotermia influyó, y tres de estas muertes parecen ser por sobredosis», ha explicado el regidor, quien ha subrayado que el «frente frío severo (que) continúa azotando» Nueva York no da señales claras de remitir a corto plazo.

En su intervención, Mamdani ha querido precisar que ninguna de las personas fallecidas se encontraba viviendo en campamentos de personas sin hogar en el momento de su muerte, un matiz relevante en el contexto del debate sobre la atención a los más vulnerables. Al mismo tiempo, ha trasladado su pésame a los familiares de las víctimas y ha advertido de que la ciudad encadena ya el «undécimo día consecutivo con temperaturas bajo cero», una circunstancia que, a su juicio, hace «muy posible» que este episodio se convierta en el «período más largo» con registros por debajo de los 0 grados Celsius «en toda la historia» de Nueva York. Ante este escenario, las autoridades municipales han declarado el estado de emergencia.

El alcalde ha reconocido que la situación sigue siendo extremadamente complicada. «El frío no da señales de detenerse», ha lamentado, aunque ha insistido en que tampoco se detienen «los esfuerzos» de la administración local para proteger a la población. En este sentido, ha apelado directamente a la colaboración ciudadana y ha pedido a los vecinos que, ante cualquier persona que necesite ayuda, contacten con los servicios municipales a través del teléfono 311. Según ha detallado, «los trabajadores sociales y los equipos de primera respuesta del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) y el Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) responderán y brindarán a esos neoyorquinos la ayuda que necesitan».

En paralelo, los servicios sociales de la ciudad han reforzado sus dispositivos de atención, incrementando las actuaciones destinadas a ofrecer refugio de emergencia a quienes lo requieran y desplegando «unidades móviles de calentamiento» en distintos puntos. Mamdani ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a quienes puedan encontrarse en una situación límite. «Si me escuchan ahora mismo y no están seguros de si recibirán atención, por favor, permítanme ser claros. Cada persona recibirá atención. Nadie será rechazado», ha asegurado.

Este anuncio se produce en un contexto nacional igualmente preocupante. La ola de frío se ha extendido a amplias zonas del país y ha generado múltiples situaciones de riesgo. Según informó en la víspera la cadena CBS, el número de víctimas mortales asociadas a este fenómeno meteorológico asciende ya a al menos cien en todo Estados Unidos. Las causas de los fallecimientos son diversas y van desde la hipotermia directa hasta accidentes de tráfico relacionados con las malas condiciones de las carreteras, incidentes con quitanieves y trineos, así como emergencias cardíacas provocadas por el esfuerzo físico durante la retirada de grandes acumulaciones de nieve.

Mientras el país permanece en alerta y los servicios de emergencia continúan trabajando contrarreloj, queda por ver cuánto tiempo más se prolongará este episodio de frío extremo y cuál será su impacto final en términos humanos y materiales. El calendario meteorológico y la evolución de las temperaturas marcarán los próximos pasos en una crisis que mantiene en vilo a millones de ciudadanos.