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Corriente en chorroEltiempo.es

​​El chorro polar, culpable del segundo enero más húmedo del siglo XXI y la persistencia de las lluvias en febrero

  • Las precipitaciones acumuladas superan el triple del valor normal en la mayor parte de la Península

  • ​El meteorólogo Gabriel G. Valcárcel atribuye la principal responsabilidad a la corriente en chorro

Prácticamente toda España se viene viendo afectada por un carrusel de borrascas que dejan lluvias persistentes casi desde que comenzó el año. Alice, Benjamín, Goretti, Harry, Ingrid, Jospeh, Kristin, Leonardo y Marta son los nombres propios más repetidos desde que empezó 2026, y es que nueve borrascas de alto impacto han propiciado esas precipitaciones intensas, nevadas y vientos que han causado estragos, sobre todo en Andalucía.

Esta continuidad en las lluvias no es habitual, sobre todo en zonas del centro y sur peninsular. En algunas áreas ha llovido en unos días lo correspondiente a un año entero en condiciones normales, lo que muestra lo inusual de este episodio.

Con los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la mano, este enero de 2026 se corona ya como el segundo más lluvioso del siglo XXI, con 119,3 litros por metro cuadrado en el conjunto de la España peninsular, solo superado por el de 2001, cuando se registraron 131,5 litros por metro cuadrado. Si lo comparamos con la serie histórica iniciada en 1961, se colocaría como el séptimo enero más húmedo.

«Es un 85 % más que el promedio de 1991-2020. Fue, por tanto, un mes muy húmedo», ha señalado el organismo estatal a través de un mensaje en X. En el gráfico que se muestra a continuación se ve cómo, comparando la precipitación acumulada de 2026 (en azul) con la media del período 1995-2026, la de este año se muestra por encima desde el comienzo del mes hasta situarse a final de mes casi 56 litros por metro cuadrado por encima que la media comentada.

Si a eso le sumamos los siete primeros días de febrero, se puede decir que las lluvias acumuladas superan el triple del valor normal (promedio 1991-2020) en la mayor parte del centro y sur de la Península, así como en zonas del noreste. La Aemet destaca, no obstante, que en puntos del Cantábrico –como el oriente de Asturias, Cantabria y las tres provincias vascas– las lluvias han sido más escasas de lo habitual.

Una corriente en chorro que «cede»

Pero, ¿a qué se debe esta persistencia en las lluvias? Gabriel G. Valcárcel, climatólogo y meteorólogo de Mediaset, explica a El Debate que existen varios factores relacionados entre sí, siendo la principal responsabilidad de la corriente en chorro, un río de aire rápido y estrecho en la alta atmósfera que fluye de oeste a este. «Es normal que, de vez en cuando, ese cinturón 'ceda' y se meandrice permitiendo desalojos de aire frío hacia el sur de Europa. Lo que es menos habitual es que, durante tanto tiempo, circule tan al sur como lo está haciendo ahora», comenta.

Como consecuencia, se está empujando a nuestro habitual «protector», el Anticiclón de las Azores, mucho más al sur de lo habitual y dejando a España expuesta a la constante entrada de borrascas atlánticas. Asimismo, Valcárcel añade que esta configuración favorece la llegada de mucho vapor de agua que viene directamente desde el Caribe, lo que conocemos como ríos atmosféricos.

Esta corriente en chorro que está circulando más al sur de lo habitual es, por tanto, la que provoca que estemos «mucho más expuestos a la entrada de borrascas atlánticas que además arrastran una gran cantidad de vapor de agua», subraya el meteorólogo. Tras su largo camino por el Atlántico, se encuentran en primer lugar con España, descargando gran cantidad de agua, lo que explica las semanas extremadamente húmedas que hemos tenido.

Saturación de los suelos

Esta continua entrada de frentes que traen lluvias tan persistentes y continuadas ha provocado la saturación del suelo, que en muchas zonas del país ya no puede absorber más agua. Según este mapa que elabora la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), son muchas las zonas de España que muestran ya signos de no admitir más agua. Galicia, Asturias, Cantabria, la Región Leonesa, buena parte de las provincias castellanas, Extremadura, toda Andalucía –salvo Almería–, País Vasco y Cataluña se sitúan ya cerca del 100 % de saturación del suelo, lo que significa que la tierra ya no absorbe más agua.

Zonas que han llegado al 100 % de saturación del sueloAemet

Atendiendo a este mapa, muchas de las zonas afectadas continuarán recibiendo precipitaciones en los próximos días, aunque bien es cierto que no de tanta intensidad como las que traían las borrascas Leonardo y Marta. Aun así, existe temor de que los suelos saturados generen escorrentía y toda esa agua vaya a parar a unos ríos que ya presentan un caudal alto, lo que ya provocado el desembalse de agua en varias presas de Andalucía, Castilla y León o la Comunidad de Madrid.

Una buena situación hídrica

Con este panorama, y a la espera de la actualización de los datos este martes, los embalses presentan una muy buena salud en este mes de febrero. En concreto, la pasada semana –antes del episodio continuado de precipitaciones en muchas áreas– los pantanos españoles habían aumentado sus niveles más de un 8 %, el mayor incremento semanal desde que existen registros, hasta situarse al 67,3 % de su capacidad gracias a las intensas y persistentes lluvias.

El volumen almacenado es de 37.706 hectómetros cúbicos de agua gracias a esas lluvias que han tenido un impacto generalizado en prácticamente toda la Península y que han favorecido una mejora notable del estado de las cuencas, muchas de las cuales arrastraban situaciones de déficit hídrico en meses anteriores. Por ámbitos hidrográficos, son las cuencas del norte y del noroeste las que presentan los niveles más elevados de almacenamiento.