El núcleo de la dana podrían alcanzarse los -30 ºC entre el domingo y el lunes a unos 5500 metros
Meteorología
Una dana marcará el inicio de la Semana Santa y afectará a los principales destinos vacacionales
Las previsiones del tiempo para estos días festivos se afinan, aunque destaca la elevada incertidumbre y los distintos escenarios que manejan los modelos
En las últimas horas, los restos de la tormenta Therese han dejado escenas realmente llamativas en varios puntos de Canarias, especialmente en Gran Canaria, Tenerife y La Palma. Las precipitaciones han sido muy intensas, con acumulados que han superado los 100 l/m² en apenas unas horas y registros que, de forma puntual, han llegado a rebasar los 700 l/m² en zonas altas de Gran Canaria. Se trata, sin duda, de un episodio excepcional por su intensidad y rapidez, mientras que en el resto del archipiélago también se han contabilizado cantidades muy destacables.
Mientras tanto, en la Península y Baleares, el arranque de la semana ha estado marcado por una relativa estabilidad, con temperaturas suaves e incluso superiores a los 20 ºC en varias capitales. Sin embargo, este escenario tiene las horas contadas. Según la previsión de Meteored, el tiempo dará un giro importante en los próximos días debido a cambios en la circulación atmosférica que favorecerán la llegada de aire frío. De hecho, por el norte ya comenzará a notarse un descenso acusado de las temperaturas por la entrada de una masa de aire polar.
Este cambio estará ligado a la configuración de un potente anticiclón al norte-noroeste de la Península, cuya posición facilitará el descenso de aire frío desde latitudes altas. En combinación con varias bajas presiones situadas en Europa y el Mediterráneo, se generará un patrón propicio para que irrumpa un ambiente claramente invernal en buena parte del país, algo poco habitual a estas alturas de marzo.
En este contexto, cobra protagonismo la posible formación de una dana (depresión aislada en niveles altos), que podría descolgarse durante el Domingo de Ramos. Este tipo de sistemas, aunque no siempre generan situaciones extremas, sí pueden dar lugar a un tiempo inestable con chubascos, tormentas e incluso nevadas en cotas relativamente bajas. Además, los modelos apuntan a temperaturas muy frías en altura, con valores que podrían rondar los -30 ºC a unos 5.500 metros, lo que incrementaría la inestabilidad.
Aun así, uno de los aspectos clave es la elevada incertidumbre sobre su trayectoria. Los distintos escenarios que manejan los modelos meteorológicos plantean evoluciones muy diferentes: desde un desplazamiento hacia el norte de África, con escasa incidencia en la Península, hasta un recorrido más directo atravesando España de norte a sur entre el domingo y el lunes. También existe la posibilidad de que afecte principalmente a Baleares.
Si finalmente la dana se sitúa en una posición favorable, podría dejar precipitaciones localmente intensas en Baleares y en zonas del litoral mediterráneo, incluyendo la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia o el este de Andalucía, además de Ceuta y Melilla. No obstante, su paso sería rápido, por lo que no se espera un episodio prolongado de lluvias persistentes.
Conviene recordar que una dana no implica necesariamente lluvias torrenciales. En esta época del año, lo más habitual es que provoque precipitaciones moderadas, algunas tormentas, posibles granizadas y nevadas puntuales. Lo que sí parece claro es que el descenso térmico será notable y bastante generalizado. Más allá del Martes Santo, la evolución es todavía incierta, aunque por ahora ganan peso los escenarios que apuntan a una estabilización progresiva del tiempo.