Fundado en 1910

Vista del Danubio a su paso por Budapest, en HungríaGetty Images

Casi la mitad de los peces de agua dulce de Europa están en peligro de extinción

Muchos de estos hábitats sensibles se localizan en la Europa mediterránea, donde factores como la escasez de agua intensifican los riesgos existentes

Casi seis de cada diez especies de peces de agua dulce en Europa generan preocupación desde el punto de vista de la conservación, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que ha publicado recientemente la actualización de su Lista Roja Europea de estos animales.

Para elaborar este diagnóstico, la organización analizó un total de 558 especies autóctonas. Los resultados muestran que el 42 % se encuentra en riesgo de extinción, mientras que otro 18% está catalogado como «Casi Amenazado». Este informe, desarrollado con la participación de más de 135 especialistas de más de 30 países, revela además que la proporción de especies amenazadas ha crecido un 5% desde 2011. A ello se suma que existen pocas señales de recuperación en la región, lo que refuerza la preocupación de los expertos.

Uno de los hallazgos más relevantes es la situación de las especies migratorias, que afrontan presiones particularmente intensas. Aproximadamente el 39 % de estos peces está en declive, frente a cerca del 14 % en el caso de las especies no migratorias. Esta diferencia pone de manifiesto el fuerte impacto de las barreras artificiales, como presas y diques, que dificultan sus desplazamientos naturales y afectan gravemente sus ciclos de vida.

El informe también identifica a los sistemas kársticos como los ecosistemas más amenazados, ya que más del 90 % de las especies que habitan en ellos se encuentra en peligro. De igual forma, los manantiales de agua dulce, así como los ríos y arroyos intermitentes, soportan una presión significativa. En cada uno de estos entornos se concentra alrededor del 54 % de las especies amenazadas, lo que evidencia su vulnerabilidad.

La UICN advierte que muchos de estos hábitats sensibles se localizan en la Europa mediterránea, donde factores como la escasez de agua y el avance del cambio climático intensifican los riesgos existentes. Esta combinación de presiones ambientales agrava aún más la situación de las especies que dependen de estos ecosistemas.

En cuanto a las causas del declive, la organización señala que son múltiples y, en muchos casos, actúan de forma simultánea. Sin embargo, la alteración del hábitat –especialmente a través de la construcción de represas y otras infraestructuras– se posiciona como la amenaza más extendida, afectando al 69 % de las especies evaluadas.

Finalmente, la UICN subraya que los peces de agua dulce constituyen el grupo de vertebrados más diverso del planeta y desempeñan un papel fundamental como indicadores del estado de salud de los ecosistemas. El deterioro de sus poblaciones refleja un problema ambiental más amplio. Por ello, la organización alerta de que, sin medidas urgentes y coordinadas frente a la pérdida de hábitat, la contaminación, las especies invasoras y el cambio climático, Europa podría perder una parte importante de su biodiversidad acuática en el transcurso de una sola generación.