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Isla de Nauru: todo el país visto desde arriba

Isla de Nauru: todo el país visto desde arribaGetty Images

El país insular más pequeño del mundo busca transformar su energía con paneles solares y baterías

La pequeña isla apuesta por la fotovoltaica y marca el camino a otras naciones de sus mismas características

En la inmensidad del Océano Pacífico se pierden entre 20.000 y 30.000 islas, superando en cantidad a todos los demás océanos del mundo juntos. De este total, los geógrafos calculan que existen aproximadamente 2.500 islas pequeñas, sin contar los innumerables islotes y atolones coralinos deshabitados. Una de ellas es Nauru, que además supone el país insular más pequeño del mundo, la república más pequeña y el tercer estado soberano más pequeño del planeta, solo por detrás de la Ciudad del Vaticano y el Principado de Mónaco.

Con una superficie de 21 kilómetros cuadrados, se encuentra situada aproximadamente a 3.300 kilómetros al noreste de Australia (sin contar Brisbane) y a 42 kilómetros al sur del ecuador. Uno de los problemas de habitar en un territorio tan pequeño y rodeado de mar es la dependencia de otros países para abastecerse de multitud de bienes. Uno de ellos es el diésel para abastecerse energéticamente, y es que la electricidad de la isla se consigue a través de la quema de este combustible.

Por ello, esta diminuta nación ha optado por romper con los combustibles fósiles y apostar por la energía fotovoltaica. En concreto, ha firmado este mismo mes de mayo un acuerdo con la empresa australiana Smart Commercial Energy para desarrollar una instalación formada por 18 MW de energía solar y un sistema de almacenamiento de 40 MWh.

Con ello, pretenden dejar atrás su dependencia del diésel importado, y es que Nauru quema cada año entre siete y ocho millones de litros de gasóleo para producir electricidad, algo que tiene un elevado coste para sus apenas 13.000 habitantes.

El proyecto se está estudiando como un acuerdo comercial de compra de energía (PPA, por sus siglas en inglés), para permitir que SCE financie, construya y opere el sistema, con la opción de que el gobierno y el pueblo de Nauru eventualmente compren y sean propietarios de la infraestructura. Para un país que abarca tan solo 21 kilómetros cuadrados, el proyecto representa un avance transformador en su sector energético.

El sistema de baterías, esencial

La demanda de electricidad en Nauru continúa siendo relativamente reducida, con una demanda máxima cercana a los 4,5 MW y un consumo anual estimado de alrededor de 40 GWh. Se espera que el futuro sistema de generación solar y almacenamiento en baterías cubra una proporción significativa de las necesidades energéticas del país. En este contexto, el sistema de baterías será esencial para garantizar un suministro eléctrico estable y fiable, ya que permitirá almacenar el excedente de energía solar producido durante el día y suministrarlo durante la noche o en períodos de baja radiación solar.

Desde Smart Commercial Energy señalan que el proyecto tiene como objetivo no solo reforzar la estabilidad de la red eléctrica, sino también reducir el coste de la electricidad para los ciudadanos. Su director ejecutivo, Huon Hoogesteger, destacó que este sistema podría disminuir de manera significativa el precio de la energía desde el inicio de sus operaciones.

Desde la vecina Australia acogen con entusiasmo esta transición energética y señalan que esta iniciativa podría servir de referencia para otras pequeñas naciones insulares interesadas en reducir costes y avanzar hacia una mayor autonomía energética sin necesidad de grandes infraestructuras convencionales. En territorios remotos como estos, cada litro de combustible que deja de importarse representa un ahorro económico que permanece dentro del país, ya que al alto precio actual del petróleo hay que sumar además el coste de transportarlo por mar hasta la isla.

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