Bomberos trabajando en el incendio forestal cerca de Bédar, en el municipio de Los Gallardos (Almería)
Las claves para sobrevivir a incendios como el de Almería: «Es una situación nueva hasta para los bomberos»
Federico Grillo, ingeniero forestal y analista de incendios, ha explicado en conversación con El Debate cuáles son los pasos a seguir en caso de que un incendio nos alcance
Al menos 11 personas han muerto y 19 permanecen desaparecidas tras un incendio forestal provocado por la caída de un cable de tendido eléctrico en Los Gallardos (Almería). Se trata de una tragedia sin precedentes en la comunidad y uno de los más graves de España, con un balance provisional de 3.150 hectáreas calcinadas.
La dirección de la emergencia, que ha destacado la complejidad de la gestión sobre el terreno, mantiene en once la cifra de muertos, localizados en su mayoría en una pedanía de Bédar: cuatro ciudadanos de origen británico atrapados en el interior de un vehículo y siete personas que murieron mientras caminaban buscando una vía de escape.
Federico Grillo, ingeniero forestal y analista de incendios, ha explicado en conversación con El Debate cuáles son los pasos a seguir en caso de que un incendio nos alcance. En primer lugar, sostiene que lo primero que hay que potenciar es el concepto de autoprotección. «El ciudadano, a nivel personal, tiene que estar obligado a protegerse de los riesgos que lo rodean. Si me voy a la montaña, me pondré un abrigo y un calzado adecuado. Pues lo mismo sucede cuando vivimos en un entorno rural que se seca en verano», señala.
Argumenta que «si la vivienda está protegida, se ha hecho un desbroce y se ha eliminado toda esa vegetación seca, se puede fomentar además el sombreado de árboles muy fresquitos, muy húmedos y muy turgentes, como pudieran ser castaños o nogales. Todo eso te va a beneficiar: cuando llegue el incendio a esa zona, se te para, se te frena, no te hace tanto daño y llega con una llama muy pequeña», revela.
Asimismo, este experto considera de vital importancia la organización a nivel colectivo y vecinal previa a un posible incendio, por lo que recomienda «limpiar entre todos las zonas comunes de la plaza, tener una zona segura donde confinarnos y vigilar la ruta de entrada al pueblo intentando que esté más limpia, al igual que las viviendas».
Incendio en Los Gallardos, Almería
Grillo señala, además, que, en caso de incendios de interfaz como el vivido en Almería, «todo se agrava». «La gente es difícil a veces de guiar. Das una instrucción y el pánico, el miedo, el desconocimiento o el perfil de la población influyen. El sentido común puede escasear en este tipo de situaciones donde el instinto te lleva a huir e irte de ahí», hecho que precisamente este experto califica de error.
«Ese es uno de los problemas que tiene la evacuación y, de hecho, en el gremio no somos partidarios de ella. Cada vez estamos influyendo más y diciendo que, ante la duda, lo mejor es confinar», expresa, ya que la vivienda es mucho más robusta a la hora de la llegada de un frente de incendios que un coche.
«En un coche me puedo refugiar, pero necesito un espacio muy amplio, una explanada, digamos una especie de círculo enorme donde pueda dejar el coche en medio para que, aunque las llamas sean muy intensas, no lo quemen directamente y esté protegido del humo. Ante la misma situación, es mejor la vivienda, ya que tarda mucho más en quemarse», apunta.
Los incendios interfaz
En otro orden de asuntos, Grillo asegura que el tipo de incendio denominado interfaz son un fenómeno relativamente reciente en la historia de los incendios. «En la actualidad estamos viendo que los incendios forestales se están metiendo en los pueblos o, simplemente, que un pueblo arde y una casa o un coche que se quema acaba prendiendo los matorrales, afectando a múltiples viviendas. Cuando se generan estos incendios, tenemos una situación nueva y desconocida para todo el mundo, tanto para los bomberos como para la población», sostiene este experto.
Imagen del incendio de Los Gallardos ofrecida por Copernicus
Además, avisa de que en estos incendios «desde un primer momento puede golpear directamente a las viviendas y generar un problema de seguridad ciudadana masivo, porque siempre hay personas en las casas o transitando por la zona. El riesgo es mucho mayor que en cualquier otro tipo de incendio», alerta.
En este escenario, sostiene Grillo, tanto los bomberos urbanos como los forestales «se quedan completamente descolocados». Es por esto que «llevamos ya unos cuantos años desarrollando una nueva doctrina y una nueva formación específica para este tipo de incendios, aunque todavía son relativamente recientes. A nivel mundial se está recopilando toda la experiencia disponible y contamos con una metodología que aún está en desarrollo», revela.