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Una espesa columna de humo cerca de El Castañar de El Tiemblo

Una espesa columna de humo cerca de El Castañar de El TiembloEuropa Press

Más de 16.000 personas firman una petición para que se endurezcan las penas por incendios forestales intencionados

Los promotores también solicitan una estrategia de reforestación más amplia, que no se concentre únicamente en las superficies quemadas

Más de 16.000 personas se han adherido en menos de 24 horas a una petición publicada en Change.org para reclamar al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) la puesta en marcha de un plan nacional urgente de restauración ecológica y reforestación. La iniciativa exige, además, que se endurezcan las penas aplicadas a quienes causan incendios de manera intencionada.

La campaña, denominada «Nos Quemamos», sostiene que la situación se repite cada año sin que se adopten con suficiente antelación las medidas necesarias. Sus impulsores denuncian que las administraciones «siguen reaccionando tarde ante los incendios forestales» y reclaman una respuesta estable que no se limite a actuar una vez que las llamas ya se han propagado.

«España está ardiendo. Año tras año se repite la misma historia y seguimos reaccionando tarde. Exigimos medidas preventivas, eficaces y continuadas en el tiempo. Un plan urgente de restauración ecológica y endurecer la ley para que quien provoca un incendio no quede impune», recoge el texto difundido en la plataforma.

La petición plantea varias líneas de actuación. Una de ellas consiste en aprobar un plan específico de restauración posterior a los incendios. El objetivo de esta medida sería frenar los procesos de erosión, estabilizar los terrenos afectados y evitar que el suelo sufra una degradación irreversible después del paso del fuego.

Los promotores también solicitan una estrategia de reforestación más amplia, que no se concentre únicamente en las superficies quemadas. Según la propuesta, ese programa debería extenderse igualmente a antiguos terrenos agrícolas y pastoriles que en la actualidad permanecen sin uso.

La campaña precisa que la plantación de árboles no constituye por sí misma una garantía para impedir el comienzo de un incendio. Sin embargo, defiende que una gestión forestal organizada puede contribuir a reducir sus efectos y mejorar la resistencia de los espacios naturales.

«Reforestar no evita por sí solo que se origine un fuego, pero una gestión forestal planificada y diversa ayuda a romper la continuidad de las masas forestales, protege el suelo frente a la desertificación y fortalece la estructura de nuestros bosques», señala la iniciativa.

Junto a las medidas de recuperación ambiental, la petición exige cambios legales dirigidos a quienes originan incendios deliberadamente. Los firmantes consideran necesario aumentar las sanciones y poner fin a las situaciones en las que los responsables puedan eludir consecuencias proporcionadas a los daños provocados.

«No es admisible que las infracciones administrativas en espacios naturales parezcan recibir más celo sancionador que la negligencia o la intencionalidad que termina devorando un bosque. La impunidad tiene que acabarse», recoge el documento.

La campaña reclama, asimismo, una mayor inversión pública en prevención, en la limpieza de los montes y en los recursos destinados a los profesionales que participan en las tareas de extinción. Las personas que han respaldado la propuesta han incorporado distintos testimonios para insistir en la necesidad de actuar antes de que se produzcan nuevos fuegos.

Elisabeth, una de las firmantes, pide «que se tomen medidas estrictas y contundentes a las comunidades autónomas que no hacen nada para evitar incendios, como inversión en limpieza de bosques, equipos de rescate y que se cuide mejor a los bomberos, que son los que se juegan la vida».

Otros apoyos expresan también preocupación por la situación. Elena pide por favor «para esto», mientras que Mónica cuenta que reside en el monte y que vive con el temor diario de verse afectada directamente por un incendio. «Es terrible lo que está ocurriendo, hay que poner medidas urgentes», señala Mónica, quien explica que cada día piensa «por favor, que no me pase a mí».

La movilización promovida a través de Change.org no es la primera que reclama una política más preventiva frente a los incendios forestales. La nueva campaña se incorpora a otras iniciativas lanzadas durante años anteriores, algunas de ellas promovidas por los propios bomberos forestales para reclamar recursos permanentes y mejores condiciones.

Sus promotores insisten en que las políticas públicas deben priorizar la preparación previa, el mantenimiento de los montes y la recuperación ambiental de las zonas dañadas. También reclaman que estas actuaciones sean continuadas y no dependan exclusivamente de la llegada del verano o de la declaración de una emergencia. «Esto es urgente. No podemos seguir llegando tarde y mal. La prevención, la gestión del territorio y la recuperación ecológica deben ser prioridades de Estado», concluye la petición.

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