Fundado en 1910
Varias aves huyen del fuego en San Martín de Valdeiglesias, Madrid

Varias aves huyen del fuego en San Martín de Valdeiglesias, MadridEuropa Press

El aviso de los ingenieros de montes: «Cada vez hay más incendios que se convierten en inapagables»

De cara a futuras emergencias, Tolosana considera imprescindible reforzar la formación y la concienciación ciudadana

El decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes, Eduardo Tolosana, ha lanzado una seria advertencia tras la declaración de emergencia nacional por los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid y Ávila: cada vez son más los fuegos que terminan convirtiéndose en incendios «inapagables», un fenómeno que, a su juicio, está estrechamente ligado al cambio climático y al abandono del medio rural.

En declaraciones a Europa Press, el ingeniero de montes ha explicado que la meteorología ha sido el detonante inmediato de los incendios registrados en los últimos días. Según ha señalado, la primavera comenzó con abundantes lluvias, lo que favoreció una importante proliferación de vegetación fina, especialmente herbáceas y matorrales. Posteriormente, esa masa vegetal se secó rápidamente como consecuencia de la sequía y de unas olas de calor que llegaron de forma «muy temprana», creando unas condiciones especialmente favorables para la propagación del fuego.

A ello se suma, según Tolosana, el impacto del cambio climático, que está «desestacionalizando» los incendios forestales, dejando de ser un fenómeno exclusivo del verano, así como el papel determinante del viento en la rápida expansión de las llamas.

El experto también ha lamentado la insuficiente preparación frente a este tipo de emergencias. En este sentido, ha denunciado que «hay una falta importante de medidas preventivas y de autoprotección», tanto a nivel individual como colectivo.

No obstante, ha señalado que el abandono rural constituye «la causa más importante» del agravamiento de los incendios, ya que favorece la acumulación de combustible vegetal en los montes. Como consecuencia, aunque el número de focos de ignición pueda ser menor, aumenta el riesgo de que los incendios alcancen dimensiones incontrolables.

«Aunque haya menos incendios, menos focos de ignición, esto lleva a que un número creciente de incendios se conviertan en inapagables y que generan una energía descomunal, monstruosa, que no se pueden combatir hasta que no cambian las circunstancias, por ejemplo el viento, o llegan a zonas con menos carga combustible», ha advertido.

En esta línea, ha destacado que la proporción de superficie afectada por los grandes incendios forestales «no para de crecer por el cambio climático y el abandono rural».

De cara a futuras emergencias, Tolosana considera imprescindible reforzar la formación y la concienciación ciudadana. A su juicio, la población «debe conocer las normas generales ante las emergencias y obedecer estrictamente a las autoridades responsables en cuanto a las opciones de confinamiento individual, confinamiento colectivo o evacuación por rutas seguras».

Aunque ha reconocido que los incendios forestales «no se pueden evitar», sí cree posible impedir que se transformen en «estos monstruos incontrolables». Para ello, ha reclamado multiplicar «por 10 la inversión en prevención», concentrando esos recursos en áreas estratégicas de gestión forestal que permitan mejorar las posibilidades de extinción cuando se declare un incendio.

Asimismo, ha defendido impulsar el aprovechamiento sostenible de la madera, la biomasa y otros productos forestales mediante incentivos fiscales y apoyo técnico, especialmente dirigidos a los propietarios privados. En paralelo, ha insistido en que «es muy importante apoyar la autoprotección de urbanizaciones y pueblos».

Finalmente, el decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes ha advertido de que el incremento de la inversión económica, por sí solo, no será suficiente. «No basta con recursos económicos para afrontar esta situación, sino que hace falta aumentar los recursos humanos en gran medida», ha afirmado.

Por ello, ha reclamado reforzar «fuertemente la administración, la gestión forestal y los servicios de emergencia», además de mejorar la coordinación entre los equipos de extinción y los responsables de la gestión de los montes. «Si solo nos basamos en gestión de la emergencia y olvidamos la gestión forestal y la prevención, no vamos a conseguir afrontar con éxito esta nueva y grave situación», ha concluido Tolosana.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas