Número de hectáreas quemadas acumuladas cada año
Los incendios forestales no son nuevos: en 1985, 1989 y 1994 ardieron más hectáreas
El incendio de Ávila se ha convertido en el mayor de la historia de España, con más de 50.000 hectáreas quemadas. Sumadas a las de los incendios próximos de Madrid y Toledo, son más de 70.000 en unos frentes todavía sin apagar después de una semana en llamas. La magnitud de la tragedia, sin precedentes, ha puesto en alerta al Gobierno para presionar a la oposición para firmar un pacto de Estado contra la emergencia climática. Una urgencia ante un fenómeno que no es nuevo, pero sí diferente.
Aunque se cita con frecuencia el dato de que el año 2025 fue el peor para los bosques españoles en el siglo XXI, con casi 400.000 hectáreas calcinadas, una ventana de tiempo mayor muestra en la historia reciente años con una mayor área quemada. El peor de todos fue 1985, con 484.476 hectáreas arrasadas; seguido de 1994 (437.635 hectáreas), en mitad de una grave sequía; y 1989 (426.693 hectáreas), según los datos de la serie histórica del sistema de información europeo para incendios forestales, EFFIS, con estadísticas disponibles desde 1980.
El año 1985 es tristemente recordado por la ola de incendios que recorrió Galicia. Más de 4.000 fuegos arrasaron más de 40.000 hectáreas de superficie arbolada, según el informe de la época del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. En Cáceres se produjeron los de mayor extensión.
En número de incendios, el peor año fue 1995, con 25.827 fuegos, según datos del EFFIS. Le siguen 2005 (25.492 fuegos) y 2000 (24.118). Son cifras muy superiores a los de la última década. A pesar de que el número de hectáreas quemadas los dos últimos años están entre los mayores de la historia reciente, el número de incendios es de los más bajos. En 2025, se quemaron casi 400.000 hectáreas a pesar de que hubo poco más de 8.000 fuegos. Hay menos incendios, pero con una media superior en hectáreas quemadas.
Menos incendios, pero más destructivos
La diferencia que marcan los expertos forestales está en la dificultad para atajar los grandes incendios actuales, los llamados incendios de sexta generación. Estos fuegos liberan tal cantidad de energía que son capaces de alterar la atmósfera, cambiando la dirección del viento, generando nuevos focos y evolucionando de forma tan errática. La serie de fuegos con mayor número de hectáreas arrasadas se concentra en los últimos años, especialmente los dos últimos. Entre 2025 y 2026 ha habido seis de los diez peores incendios de la historia reciente en cuanto número de hectáreas quemadas.
El peor de todos, el de Ávila, ya ha quemado más de 50.000 hectáreas y todavía no está apagado. El año pasado, el fuego de Uña de Quintana (Zamora) arrasó 40.000 hectáreas y el de Laroco (Orense) 37.000. Este año, el de La Mierla (Guadalajara) se ha llevado 33.000 hectáreas. Son cifras que superan todas a uno de los peores de finales del siglo XX, como el histórico incendio de Millares (Valencia), con 25.000 hectáreas quemadas.
En 2026 ya se han quemado en España 207.425 hectáreas hasta el 28 de julio, según datos de EFFIS. Se acerca al máximo de las dos últimas décadas hasta esta fecha, alcanzado en 2022. A falta de todo el mes de agosto, 2026 ya ocupa la posición número 11 como año con mayor número de hectáreas quemadas desde el comienzo de la serie histórica del EFFIS en 1980.