incendio de Navalacruz en 2021
Un ganadero de Navalmoral de la Sierra desmiente al Gobierno: «No nos dejan cortar ni una rama»
Los incendios han vuelto a golpear con fuerza a España. Desde el 1 de enero de 2026 han arrasado 221.383 hectáreas
Los incendios han vuelto a golpear con fuerza a España. Desde el 1 de enero de 2026 han arrasado 221.383 hectáreas. Este escenario no ha pillado por sorpresa a los ciudadanos que viven en el campo. El verano pasado –concretamente agosto– ya dejó una imagen devastadora en nuestro país. En solo dos semanas, las llamas arrasaron más de 300.000 hectáreas. Tras una nueva oleada de fuegos, los propios ciudadanos vuelven a poner el foco y advertir sobre el estado de los montes y las tareas de prevención.
En una entrevista a la COPE, Pedro, vecino de Navalmoral de la Sierra (Ávila) y ganadero durante más de 60 años, apunta que el monte está «mal» y recuerda el incendio de 2021 que arrasó el pueblo cercano de Navalacruz. A su juicio, esto se produce por dos principales motivos: la escasez de pastoreo y las prohibiciones que se han ido imponiendo a lo largo de los años.
«Cada vez hay más montes y menos animales», denuncia Pedro. Aunque asegura que la actividad más mayoritaria sigue siendo la de vacuno, confiesa que las cabras y las ovejas, que son las que hacen «muy buena labor en el campo», están desaparecidas por la ausencia de pastores.
El problema, revela el ganadero, es que, además de ser «una labor complicada y muy sacrificada» a la que «todos los días le ponen trabas», ya no resulta atractivo a los jóvenes de los pueblos. Así, resume que esto no se debe «a un problema de ayudas» sino de las trabas que tienen para gestionar el campo. Todo esto, hará que la situación empeore con el paso de los años, lamenta.
Al problema del relevo generacional se le suma el abandono en la gestión del territorio. En este sentido, Pedro confiesa que la limpieza del campo empieza por «controlar la fauna salvaje», especialmente especies como jabalíes y ciervos, cuya actividad en las zonas de monte está «destrozando» numerosas zonas rurales. Así, anima a todo el mundo a visitar las zonas: «Hay que venir a trabajarlo para verlo», confiesa.
«El cambio climático dicen que está afectando, pero el principal motivo es que los campos no se pastorean y no nos dejan limpiarlo», denuncia Pedro. Además, critica las limitaciones que encuentran los ganaderos para realizar labores de limpieza en sus propias fincas. Considera que cada vez tiene más restricciones para cortar ramas o retirar vegetación, algo que, a su juicio, dificulta el mantenimiento del monte: «Es vergonzoso que un ganadero corte una rama y le procesen y condenen como si hubiese matado a alguien», afirma.
Por último, el ganadero recuerda cómo, años atrás, las labores para cuidar y limpiar el campo eran mucho más frecuentes. Según explica, hacían cosechas en julio y agosto para desbrozar todo lo que podía arder. En medio de la jornada cocinaban al aire libre en los propios terrenos, y nunca se originó un gran incendio. Así, asevera que «todo está prohibido y manipulado por una serie de gente que se llaman ecologistas que no tienen ni idea de lo que están haciendo» .