Precipitación acumulada hasta este lunes a las 0:00
Las intensas lluvias y el fuerte viento dejarán un lunes inestable en buena parte de España
Los frentes vinculados a la borrasca recorrerán previsiblemente el oeste de la Península y favorecerán la presencia de cielos muy nubosos o cubiertos
La borrasca localizada al oeste de Portugal avanzará este lunes hacia España y provocará una jornada de marcada inestabilidad en buena parte de la Península y Baleares. El episodio estará caracterizado por chubascos que podrán ser fuertes, rachas de viento superiores a los 70 kilómetros por hora y una bajada generalizada de las temperaturas.
La situación meteorológica tendrá una incidencia especial en la mitad noroeste peninsular, donde se esperan precipitaciones intensas y un ambiente más fresco. En cambio, en otras zonas del territorio predominarán los cielos despejados o poco nubosos, aunque la evolución de los frentes asociados a la borrasca marcará el tiempo durante la jornada.
Un total de diez comunidades autónomas mantienen activos avisos por lluvias y tormentas. La situación será especialmente significativa en las provincias de Huesca, Barcelona y Lérida, donde los avisos alcanzarán el nivel naranja. En Andalucía, las advertencias por precipitaciones afectan a Huelva y Sevilla, mientras que en Castilla y León se extienden por Ávila, León, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamora.
Los avisos también alcanzan a Castilla-La Mancha, concretamente a las provincias de Ciudad Real y Toledo. En Extremadura se encuentran en riesgo Badajoz y Cáceres, mientras que en Galicia el aviso afecta a Orense. A esta relación se suman Cantabria y Navarra, que igualmente tienen activadas advertencias por la posibilidad de lluvias y tormentas.
El viento será otro de los fenómenos que condicionará la jornada. Salamanca, Valladolid y Zamora se encuentran en riesgo por este motivo, ante la posibilidad de que se registren rachas intensas. Menorca, por su parte, tiene activo un aviso relacionado con las rissagas.
Los frentes vinculados a la borrasca recorrerán previsiblemente el oeste de la Península y favorecerán la presencia de cielos muy nubosos o cubiertos. A su paso dejarán precipitaciones que podrán adquirir carácter localmente fuerte y persistente. De este modo, la inestabilidad se concentrará especialmente en aquellas áreas alcanzadas directamente por los sistemas frontales.
En paralelo, tanto Baleares como el noreste peninsular registrarán cielos nubosos, acompañados de chubascos y tormentas. Estos fenómenos podrán presentarse junto a rachas de viento muy fuertes y episodios de granizo, que ocasionalmente podría alcanzar un tamaño considerable. Además, no se descarta que pueda llegar a formarse algún tornado.
En el resto del país, por el contrario, la situación será más estable y se impondrán los cielos despejados o poco nubosos. Canarias constituye una excepción, ya que existe la posibilidad de alguna precipitación débil. Durante las primeras horas del día también podrán aparecer brumas matinales en Galicia, en el interior de las regiones del Cantábrico, en el alto Ebro y en numerosas zonas interiores del tercio oriental peninsular.
La evolución de las temperaturas dejará igualmente diferencias importantes entre unas áreas y otras. Las máximas experimentarán un descenso generalizado en el conjunto del país, con la excepción del litoral mediterráneo y Baleares. En estas últimas zonas los valores permanecerán sin grandes cambios o incluso podrán aumentar.
A pesar de ese descenso térmico en buena parte del territorio, el calor seguirá siendo notable en algunos puntos del sureste y del Mediterráneo. Los termómetros podrán superar los 33 grados en Murcia, Granada o Alicante. La situación será diferente en el centro de la Península, donde las temperaturas máximas apenas se aproximarán a los 30 grados.
Por lo que respecta a las mínimas, se espera un ascenso en las regiones del Cantábrico, determinados puntos del suroeste peninsular y Canarias. En el resto del territorio, las temperaturas nocturnas no experimentarán variaciones relevantes. La jornada estará así marcada por el avance de la borrasca desde el oeste, con un escenario de lluvias, tormentas y viento en numerosas zonas, al mismo tiempo que las temperaturas máximas descenderán de manera generalizada en buena parte de España.