La avispa asiática (vespa velutina)
Empresas de Sanidad Ambiental alertan de la expansión de la avispa velutina y el aumento de garrapatas y mosquitos
En cuanto a las plagas que afectan a los entornos urbanos, las cucarachas continúan encabezando el número de intervenciones realizadas por profesionales
La expansión de la avispa asiática (Vespa velutina), el crecimiento de las poblaciones de garrapatas y el peligro vinculado a algunas especies de mosquitos capaces de transmitir enfermedades han colocado a los vectores y las especies invasoras entre las «principales prioridades» de la Sanidad Ambiental en España. Así lo ha advertido la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA), que llama la atención sobre unos problemas cuya evolución requiere vigilancia y prevención.
El director general de ANECPLA, Manuel García, ha explicado que la consideración de una especie como plaga depende tanto de las circunstancias como de su presencia y abundancia en un determinado entorno. «Ningún animal es una plaga por sí mismo. Una rata, una garrapata o un mosquito se convierten en plaga cuando están en un lugar concreto y en una cantidad concreta que genera un impacto negativo sobre nuestra salud, nuestro bienestar o nuestra percepción de un entorno salubre», ha precisado.
España, según García, afronta desafíos cada vez más complejos relacionados con el cambio climático, la movilidad global y las alteraciones que experimentan los ecosistemas. En este contexto, determinadas especies adquieren una especial importancia desde el punto de vista sanitario debido a su capacidad para actuar como vectores de enfermedades.
Entre ellas se encuentran las garrapatas y algunos mosquitos. Su presencia, ha advertido ANECPLA, «exige una vigilancia continua», incluso en aquellos casos en los que las poblaciones detectadas no alcanzan cifras especialmente elevadas.
García ha utilizado el ejemplo de las garrapatas para diferenciar su presencia en un hábitat natural de aquellas situaciones en las que puede surgir un problema sanitario. «Ver una garrapata en el monte no es un problema; ese es su espacio natural. La situación cambia cuando aparece en nuestro jardín o cuando se adhiere a una persona, porque ahí sí existe un riesgo para la salud que debe gestionarse adecuadamente», ha señalado.
ANECPLA recuerda que estos parásitos pueden actuar como vectores de distintos patógenos de interés sanitario y transmitir enfermedades como la de Lyme, la fiebre botonosa mediterránea o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, entre otras.
Ante una picadura, la asociación recomienda retirar la garrapata cuanto antes mediante unas pinzas. Para hacerlo, aconseja sujetar el parásito lo más cerca posible de la piel y proceder a su extracción con una tracción suave y continuada. En caso de que no pueda retirarse por completo, queden restos o surja cualquier duda relacionada con la picadura, la recomendación es acudir a un centro sanitario.
En cuanto a las plagas que afectan a los entornos urbanos, las cucarachas continúan encabezando el número de intervenciones realizadas por profesionales, según ANECPLA. Tras ellas aparecen los roedores, especialmente las ratas, además de otros organismos como los mosquitos, las avispas, las hormigas o las palomas.
La avispa asiática «supera un punto de no retorno»
Dentro de las especies que suscitan una mayor inquietud figura la avispa asiática, considerada una especie exótica invasora. Aunque su erradicación constituye el objetivo teórico, ANECPLA considera que la situación observada en buena parte de la Península hace que conseguirlo resulte «improbable».
«La Vespa velutina ha superado probablemente un punto de no retorno en muchas zonas de España. La experiencia de Francia y la rápida expansión observada en la cornisa cantábrica indican que estamos ante una especie que, previsiblemente, ha llegado para quedarse», ha afirmado García.
Pese a esta situación, la asociación considera necesario evitar el alarmismo. Los datos disponibles, según ha explicado, no reflejan un incremento desproporcionado de las picaduras entre la población general. El escenario de mayor peligro se produce, sin embargo, cuando existe un contacto próximo con un nido.
Precisamente por ello, ANECPLA insiste en que los ciudadanos no deben tratar de eliminar estas estructuras mediante actuaciones particulares. «Lo realmente peligroso es intentar retirar o tratar un nido por cuenta propia. Hay que huir de los remedios caseros y ponerse siempre en manos de especialistas, porque las actuaciones improvisadas incrementan mucho el riesgo para las personas», ha advertido García.
El director general de la asociación también ha valorado de manera positiva los programas de vigilancia y control puestos en marcha por diferentes administraciones autonómicas y locales para hacer frente a esta problemática.
La preocupación no se limita a la avispa asiática. ANECPLA incluye igualmente el virus del Nilo Occidental entre los principales riesgos relacionados con vectores existentes en España. Este virus está asociado a mosquitos del género Culex, cuya distribución y cuyo periodo de actividad están experimentando modificaciones vinculadas a las condiciones climáticas.
En este escenario, la asociación reclama reforzar las medidas destinadas a anticiparse y responder a la expansión de especies invasoras y vectores con importancia sanitaria. «La globalización y el cambio climático están favoreciendo la llegada y expansión de especies invasoras y vectores sanitarios. Necesitamos más vigilancia, más prevención y más información a la ciudadanía, siempre desde un enfoque basado en la evidencia científica y en la colaboración entre administraciones, expertos y empresas especializadas», ha zanjado García.