Placas solares en las vías del tren en Suiza
Paneles solares entre las vías del tren: la innovación suiza que despierta el interés mundial
Si el sistema se extendiera a los cerca de 5.320 kilómetros de la red ferroviaria del país con suficiente exposición al sol podría generar hasta 1.000 millones de kWh al año
Los aerogeneradores y las placas solares han proliferado en buena parte de los campos mundiales. El cambio a las energías renovables se ha producido en apenas unos años, y ahora se busca integrar estos elementos en la vida cotidiana para que sea lo menos invasivo posible con respecto al medio ambiente.
Por ello, son muchas las soluciones planteadas para producir energía limpia, como instalar placas fotovoltaicas en balcones, embalses o márgenes de carreteras, aprovechando así espacios vacíos e inutilizados.
Una de las últimas propuestas la ha puesto en marcha Suiza, un país que ha apostado fuertemente por la energía solar, dejando a un lado la eólica por considerarla más agresiva. Por ello, en 2025 inauguraron una central solar ferroviaria, es decir, una instalación de paneles en una vía del tren.
Un año después del comienzo de este proyecto, más de 11.000 trenes han circulado sobre los paneles solares y la instalación ha demostrado ser «perfectamente estable y segura al paso de los convoyes», asegura a Swissinfo Joseph Scuderi, fundador de la start-up Sun-Ways.
En concreto, las placas solares se instalaron entre los raíles, sobre las traviesas, en un tramo de 100 metros en Buttes, una localidad del cantón de Neuchâtel situada en el oeste de Suiza. Además, los elementos son fáciles de retirar en caso de tener que realizar trabajos de mantenimiento.
Proyección de 1.000 millones de kWh al año
La electricidad generada por los paneles fotovoltaicos instalados entre los raíles se vierte directamente a la red eléctrica local. Aunque la planta permaneció inactiva durante aproximadamente un mes debido a las nevadas y a varios trabajos técnicos programados, desde su puesta en marcha, el 20 de mayo de 2025, ya ha producido más de 16.000 kilovatios hora (kWh), una cantidad suficiente para cubrir el consumo anual de entre tres y cuatro hogares.
El potencial de esta tecnología, sin embargo, va mucho más allá de este proyecto piloto. Según la empresa instaladora, si el sistema se extendiera a los cerca de 5.320 kilómetros de la red ferroviaria del país con suficiente exposición al sol podría generar hasta 1.000 millones de kWh al año. Esta producción equivaldría al consumo eléctrico de unas 300.000 viviendas, alrededor del 2 % de toda la electricidad utilizada en Suiza.
Las pruebas también han permitido resolver algunos de los principales desafíos técnicos. Uno de ellos era la limpieza de los paneles solares. En un principio, los ingenieros plantearon instalar un cepillo en la parte trasera de los trenes para retirar el polvo acumulado sobre las placas. Sin embargo, comprobaron que el propio paso de los convoyes, que en este tramo circulan a velocidades de hasta 90 kilómetros por hora, genera una corriente de aire suficiente para mantener las superficies limpias.
Otro aspecto clave es la facilidad para desmontar las instalaciones cuando resulta necesario realizar trabajos de mantenimiento ferroviario. Gracias a un sistema específico, un módulo formado por tres paneles solares y seis metros de longitud puede retirarse y desconectarse de la red en apenas diez minutos, lo que facilita operaciones como la sustitución de traviesas o la reparación de los raíles.
La empresa ferroviaria TransN, responsable del tramo donde se desarrolla el proyecto, asegura que el sistema ha funcionado sin interferir en la circulación de los trenes ni en las labores habituales de mantenimiento. Tampoco se han detectado problemas de deslumbramiento para los maquinistas, una de las principales dudas que planteaba esta tecnología.
El éxito de la iniciativa ha despertado el interés de otros países. Francia ya ha firmado un acuerdo de colaboración con Sun-Ways para evaluar la implantación del sistema en su extensa red ferroviaria, mientras que Italia estudia poner en marcha un proyecto piloto. También Corea del Sur e Indonesia analizan la viabilidad de esta solución.
Aun así, los expertos advierten de que todavía quedan retos por resolver, especialmente el transporte de la electricidad generada a largas distancias. Si estas dificultades se superan y el proyecto obtiene la autorización definitiva de las autoridades suizas, las vías del tren podrían convertirse en una nueva fuente de energía renovable capaz de transformar el futuro del transporte ferroviario.