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Cañones de nieve en Sierra Nevada

Cañones de nieve en Sierra NevadaEuropa Press

Suiza prueba cómo usar las instalaciones de nieve artificial para frenar incendios forestales

La idea consiste en facilitar a los bomberos los puntos de conexión, las tuberías y las reservas de agua situadas en la montaña

Europa, al igual que otras zonas del mundo, ha sufrido este verano el azote de los incendios forestales. Las altas temperaturas del período estival y la falta de lluvias en buena parte del continente ha favorecido la extensión de los fuegos en España, Grecia, Portugal, Bélgica o Alemania, entre otros.

Solo la Unión Europea, 632.169 hectáreas se han quemado en estos últimos meses, según el Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS) de Copernicus. De ellos, más de la mitad corresponden a nuestro país, donde incendios como los de Niebla (Huelva), Burgohondo (Ávila), La Mierla (Guadalajara), San Martín de Valdeiglesias (Madrid) o Riglos (Huesca) han arrasado buena parte del territorio nacional.

Como consecuencia de este aumento de los incendios, los países buscan la forma de reducir el riesgo, aumentar la prevención y estar preparados para una extinción más rápida y eficaz. Por ello, Suiza ha optado por utilizar una red de tuberías que solo se utiliza en inverno como barrera frente a los incendios.

Hablamos de la infraestructura que utiliza para producir nieve en las estaciones de esquí. Los responsables de la estación de Adelboden-Lenk, en el Oberland bernés, han ofrecido a los servicios de emergencia su extensa red de tuberías, bombas y depósitos ante el aumento del riesgo de incendios provocado por los periodos de sequía.

Una propuesta que cobra especial importancia este verano, marcado por una intensa falta de precipitaciones en Suiza, que llevó a las autoridades a elevar al máximo el nivel de alerta por sequía en amplias zonas del territorio.

Una red preparada para algo más que la nieve

Adelboden-Lenk dispone de unos 200 kilómetros de pistas, situadas entre los 1.000 y los 2.300 metros de altitud. La producción artificial de nieve resulta fundamental para garantizar la temporada de esquí y actualmente supone alrededor del 70 % de la base nival de las pistas.

El complejo cuenta con 210 cañones de nieve y 50 lanzas, conectados mediante decenas de kilómetros de tuberías subterráneas. Además, dispone de depósitos capaces de almacenar agua procedente de la lluvia y del deshielo, que posteriormente se utiliza durante el invierno para fabricar nieve.

Ahora, toda esa infraestructura podría desempeñar una función diferente durante los meses de mayor riesgo de incendios. Tal y como relatan desde AP los responsables de la estación, la idea no pasa por convertir los cañones de nieve en enormes mangueras, sino que en caso de incendio, los equipos de emergencia podrían utilizar los puntos de conexión, las tuberías y las reservas de agua situadas en la montaña. Los depósitos también ofrecerían a los helicópteros de extinción puntos cercanos para recargar agua y reducir sus desplazamientos.

En determinadas circunstancias, los propios cañones podrían emplearse para humedecer campos e infraestructuras próximas a las zonas amenazadas, creando áreas que dificulten el avance de las llamas y permitan ganar tiempo hasta la llegada de los bomberos terrestres o del apoyo aéreo.

Aunque Suiza no ha registrado este año grandes incendios forestales como los que han afectado a otros países europeos, el riesgo continúa siendo elevado en amplias zonas, incluida la región de Berna.

La situación plantea una curiosa paradoja: las estaciones de esquí que han reforzado sus sistemas de innivación para hacer frente a inviernos cada vez más irregulares pueden encontrar en esa misma infraestructura una herramienta para combatir los incendios durante los veranos secos. En Adelboden-Lenk, los cañones esperan ahora al invierno, pero sus tuberías, bombas y depósitos podrían tener cada vez más trabajo cuando las pistas estén verdes.

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