Termómetro callejero marca 39 grados en Murcia
Un verano «de cuatro meses» bate récords de calor en siglo y medio, según la Aemet
De cara a los próximos meses, la agencia no anticipa una tregua térmica inmediata: existe entre un 60 % y un 70 % de probabilidad de que el otoño climatológico sea más cálido de lo normal
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha confirmado que el verano de 2026 ha sido el más caluroso desde que existen registros fiables, hace al menos siglo y medio. Según el balance climático publicado este 22 de septiembre, la temperatura media en la España peninsular durante el trimestre de junio a agosto fue de 24,5 °C, 2,4 °C por encima del promedio de referencia (1991-2020) y 0,3 °C más que el anterior récord, marcado apenas el año pasado, en 2025.
El dato cobra aún más relevancia gracias a un trabajo de reconstrucción climática que un equipo de climatólogos de la Aemet ha logrado extender hasta 1869. Con esa perspectiva, el organismo puede afirmar que no hay precedentes de un verano tan cálido en los últimos 157 años. Además, los diez veranos más calurosos de toda la serie se han producido en lo que llevamos de siglo XXI, un patrón que confirma la tendencia al calentamiento.
Un verano que empezó antes y terminó después
Lo más llamativo del balance no es solo la intensidad del calor, sino su duración. Las condiciones propias de pleno verano se adelantaron a la segunda quincena de mayo, con un episodio cálido entre el 19 de mayo y el 3 de junio que dejó temperaturas medias 5 °C por encima de lo normal para la época, más propias de julio. Y el calor se resistió a marcharse: entre el 2 y el 7 de septiembre se registró una quinta ola de calor del año. En conjunto, las condiciones plenamente veraniegas se prolongaron durante cuatro meses, uno más de lo que dura la estación en el calendario.
A lo largo del trimestre se sucedieron cuatro olas de calor: la primera, entre el 20 y el 27 de junio, resultó especialmente destacable por lo temprano de su llegada; la segunda, la más larga, se extendió 23 días, del 2 al 24 de julio; y la tercera duró 24 días, del 28 de julio al 20 de agosto, llegando a afectar a 32 provincias. Julio fue, de hecho, el mes más cálido de toda la serie histórica. Las temperaturas más altas del verano se registraron en Murcia, con 44,2 °C el 23 de julio, seguida de Granada, Alcantarilla y Valencia, todas por encima de los 43 °C.
Escasez de lluvias y un otoño que llegará igual de cálido
El verano no solo fue extremo en calor, también en sequía. La precipitación media en la España peninsular fue de apenas 39,6 mm, un 56 % de lo normal, lo que convierte a este verano en el tercero más seco desde 1961, solo por detrás de 1994 y 2016. Julio fue, además, el mes de julio más seco desde que hay registros, mientras que agosto recuperó cierta humedad gracias a episodios tormentosos puntuales, especialmente en Andalucía.
De cara a los próximos meses, la Aemet no anticipa una tregua térmica inmediata: existe entre un 60 % y un 70 % de probabilidad de que el otoño climatológico (septiembre, octubre y noviembre) sea más cálido de lo normal en todo el país. En cuanto a las lluvias, las previsiones son más dispares según la zona: en el norte y este peninsular, así como en Baleares, hay un 40 % de probabilidad de que sean superiores a las normales, mientras que en Canarias el escenario más probable apunta a un otoño más seco de lo habitual. Para el trimestre siguiente –octubre, noviembre y diciembre–, la probabilidad de un ambiente más cálido de lo normal sube hasta el 70 %, aunque en el noroeste peninsular también aumentan las opciones de lluvias por encima de la media.