Embalse en Elche, Alicante
El sector del agua reclama al futuro Gobierno mayor inversión y estabilidad regulatoria
Consideran necesario establecer un marco de inversión «estable y previsible» para afrontar las necesidades de abastecimiento, saneamiento, reutilización y desalación
Las asociaciones Daquas Y AEDyR han publicado un decálogo de prioridades para la próxima legislatura en el que reclaman situar el agua en el centro de la agenda política, reducir el déficit de inversión del sector –que cifran en casi 4.500 millones de euros anuales– y garantizar la sostenibilidad económica de los servicios.
En un comunicado conjunto emitido este jueves, la Asociación Española del Agua Urbana (DAQUAS) y la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR) plantean diez líneas de actuación enfocadas principalmente en impulsar la colaboración público-privada, avanzar hacia una regulación homogénea y reforzar la desalación y la reutilización como pilares de la seguridad hídrica.
En el plano financiero, las entidades advierten de que la tarifa del agua en España se encuentra un 53 % por debajo de la media europea y representa el 0,8 % de los gastos familiares. Por ello, defienden revisar su estructura para que permita cubrir no solo los costes de operación, sino también la renovación de las infraestructuras, con «mayor transparencia y homogeneidad en su cálculo».
El sector considera necesario establecer un marco de inversión «estable y previsible» para afrontar las necesidades de abastecimiento, saneamiento, reutilización y desalación. En este sentido, el documento destaca que los fondos europeos Next Generation destinados a la digitalización del ciclo integral del agua han permitido conceder únicamente el 22 % de los recursos solicitados y reclama ampliar este tipo de financiación.
DAQUAS y AEDyR también piden que las nuevas exigencias normativas nacionales y europeas estén acompañadas de «plazos realistas» y recursos económicos suficientes, así como una mayor coordinación entre las administraciones y los operadores.
Entre sus propuestas figura, además, agilizar los procedimientos de contratación pública y favorecer la colaboración entre el sector público y privado para acelerar las inversiones. Las asociaciones defienden asimismo incorporar de forma estructural la desalación y la reutilización a la planificación hidrológica, teniendo en cuenta el actual escenario de sequías recurrentes y la creciente escasez de agua.
Por último, reclaman un pacto social y político que comprometa tanto a las administraciones como a la ciudadanía con la sostenibilidad ambiental, económica y social de los servicios.