El reconocimiento facial puede suponer un gran beneficio social, pero la privacidad supone un problema
Vacío legal
El reconocimiento facial llega al fútbol y la polémica está servida
Control de acceso e identificación en los estadios son dos beneficios que no gustan a todos
En un mundo perfecto, sería ideal entrar a un recinto deportivo con solo enseñar tu cara a una máquina. En uno menos perfecto, sería idóneo que los que insultan a los jugadores quedaran retratados en una cámara y que fueran identificados por su rostro en segundos.
Pero hay un lado oscuro, fuera de la ley, incluso peligroso que hace que estos beneficios no empiecen a funcionar tan fácilmente como se inventan, porque la tecnología existe, lo que falta es ánimo y leyes suficientes para que su uso sea efectivo.
Una empresa contratada por LaLiga hizo una encuesta en profundidad a miles de aficionados para preguntarles cómo sería su fútbol soñado de dentro de unos años. Tenían que hablar de redes sociales, amigos, plataformas y, lo más importante, su forma de acceder y disfrutar del fútbol dentro de los estadios.
Datos biométricos
Recoger datos biométricos no es fácil en España. La ley solo permite hacerlo cuando es de interés público y cuando hay un consentimiento expreso. Quizá sea esta la excusa perfecta de los Mossos y del propio Barça para no identificar al aficionado que llamó «macaco» a Vinicius en el Clásico de octubre de 2021. Hay una foto clara del seguidor con la mascarilla por debajo de la barbilla y la camiseta azulgrana insultando al jugador, pero no se le ha podido poner nombre.
El Gran Hermano que nos vigila es lo que siembra de dudas en torno a la incorporación a la sociedad de los datos biométricos como medida para controlar a la gente e identificar a los delincuentes. Al no existir una regulación en Europa solo puede haber situaciones como la de Osasuna. El club navarro ha tenido que identificar a sus socios uno a uno con un selfi y el DNI, pedirles su consentimiento y estrenar sus flamantes dispositivos de reconocimiento facial para acceder al estadio.
Hay países que no quieren saber nada de esta técnica incluso cuando podría ayudarles a combatir a las mafias dentro del fútbol. Las autoridades avisaron al equipo francés del Metz de que no permitiría cámaras para identificar a sus aficionados que tuvieran prohibido el acceso al estadio.
La violencia en el fútbol francés crece y este método ayudaría a impedir el acceso a reincidentes o a personas con sanciones, pero como eso incluye reconocer al resto para descartar, entonces empiezan los problemas legales. Italia esperará a finales de 2023 y Dinamarca sí lo ha permitido, pero solo para el estadio del Brondby.
China
China es un ejemplo de uso masivo de reconocimiento facial. En las calles hay instaladas hasta 300 millones de cámaras que detectan cualquier cara por mucha gente que haya en una zona. Irán es otro de los países que ha imitado el modelo chino con el fin de controlar manifestantes y a las mujeres que no llevan el velo.
Estados Unidos utiliza este sistema en algunos aeropuertos, pero San Francisco lo ha prohibido para reconocer criminales.