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Donald Trump será quien decida el futuro de TikTok

Donald Trump será quien decida el futuro de TikTokAFP

Así será el nuevo TikTok 'Made in USA': de enemigo declarado de Trump a su mayor aliado

El presidente ha impulsado la compra de la filial estadounidense por Oracle y otros fondos y garantiza tanto el control político como su influencia sobre una de las redes sociales más poderosas

La compra de TikTok en Estados Unidos está a punto de cerrarse. El acuerdo, liderado por Oracle junto a fondos como Silver Lake y Andreessen Horowitz, ha contado con la participación directa del Gobierno de Donald Trump, que tendrá incluso representación en la nueva estructura accionarial. Atrás quedan los rumores sobre la posible llegada de Elon Musk a la red social cuando todavía tenía hilo directo con el presidente norteamericano.

El 80 % de TikTok USA quedará en manos estadounidenses, mientras que ByteDance, su matriz china, retendrá solo un 20 % con la acción de oro que tantos problemas está generando en las negociaciones. Con esta operación, el magnate republicano mantiene su relación con la plataforma que ha pasado de la hostilidad de 2020 a una alianza estratégica para sus intereses políticos y electorales.

Diseñada en la Casa Blanca

El papel del equipo de Trump ha sido determinante. Desde la Casa Blanca se negoció no solo la cesión de la mayoría accionarial, sino también la incorporación de un consejero designado por Washington en la junta directiva de TikTok USA, según han publicado medios de Estados Unidos. La maniobra busca garantizar que los datos de los usuarios permanezcan bajo supervisión nacional, en línea con el llamado Proyecto Texas, en el que Oracle ya había colaborado como socio tecnológico de la aplicación.

Se llegó a un acuerdo sobre una empresa que los jóvenes de nuestro país querían salvarDonald TrumpPresidente de Estados Unidos

El respaldo de Trump es clave para que la operación salga adelante. El republicano no solo facilitó varias prórrogas a los plazos de venta, también presionó para que el Estado participara de manera directa en el control de la red social. De este modo, el acuerdo va más allá de un simple movimiento empresarial y se convierte en una posible herramienta de control político y estratégico sobre una de las plataformas más influyentes entre los votantes jóvenes. El propio Trump aseguró tras la reunión de los representantes en Madrid que «Se llegó a un acuerdo sobre una empresa que los jóvenes de nuestro país querían salvar. ¡Estarán encantados!».

Larry Ellison, cofundador de Oracle.

Larry Ellison, cofundador de OracleHartmann Studios

Oracle, la pieza clave

El desembarco de Oracle en la operación no es casual. La tecnológica ya venía desempeñando un papel central en la protección de los datos de TikTok en suelo estadounidense. Su alianza con Trump se remonta a años atrás y se ha consolidado ahora con la futura compra de la mayoría de TikTok USA.

Para Oracle, el acuerdo es una oportunidad única de ampliar su influencia en el ecosistema digital y reforzar su papel como guardián de la seguridad tecnológica nacional. Para Trump, supone blindar la continuidad de la aplicación en Estados Unidos y, de paso, tener la capacidad de ejercer un control directo sobre su funcionamiento y sobre el algoritmo que determina qué contenidos se viralizan.

Del veto al abrazo

La relación de Trump con TikTok ha estado marcada por giros de todo tipo. En 2020, en plena pandemia y con la red social aterrizando en Occidente por el confinamiento, el republicano intentó prohibir la aplicación (junto con otras como WeChat) alegando que era un «riesgo para la seguridad nacional» y promovió una orden ejecutiva que obligaba a ByteDance a vender su filial estadounidense. Aquel enfrentamiento parecía sentenciar a la red social en suelo norteamericano y ya sonaba Oracle como el gran salvador, aunque nada se llegó a concretar.

Sin embargo, el panorama ha cambiado en los últimos años. En plena campaña electoral, Trump descubrió el enorme potencial de TikTok como herramienta de comunicación política. Sus vídeos se convirtieron en fenómenos virales que batieron récords de reproducciones llegando a superar a otros candidatos en seguidores. El republicano, que había acusado a la aplicación de ser un caballo de Troya chino, pasó a reivindicarla como un canal imprescindible para llegar a los votantes jóvenes.

El republicano había acusado a la aplicación de ser un caballo de Troya chino

Ese cambio de discurso alcanzó a su punto álgido cuando Trump firmó órdenes ejecutivas para retrasar su cierre. Incluso se permitió celebrar públicamente el «rescate» de TikTok con muestras de agradecimiento de la propia red social y de sus usuarios.

TikTok, una herramienta electoral

Los continuos cambios de Trump con a TikTok solo se entienden con la política como telón de fondo. Para el republicano, la plataforma ha demostrado ser un medio importante en sus aspiraciones electorales. Su capacidad para conectar con millones de jóvenes, viralizar mensajes de campaña y contrarrestar a los medios tradicionales le ha llevado a considerarla un aliado estratégico hasta el punto de abrir una cuenta de la Casa Blanca en esta red social en mitad de las negociaciones.

La operación es redonda para Estados Unidos porque asegura la permanencia de TikTok en 150 millones de usuarios bajo control nacional y consolida el acceso de Trump a una de las mayores audiencias digitales del planeta.

Un pulso con Pekín

El acuerdo también permite que Washington y Pekín demuestren su capacidad para llegar acuerdos con un escaparate tan importante como es TikTok. Para China, ByteDance es una empresa clave en la expansión de su influencia digital por todo el mundo. Para Estados Unidos, la aplicación ha sido vista como una amenaza por su control de datos y arma de propaganda.

La salida negociada, con un 80 % en manos estadounidenses y solo un 20 % bajo control chino, es una victoria diplomática para Trump también con los jóvenes a los que el presidente les ha regalado una plataforma por la que sienten devoción. El magnate ha logrado presentarse como el líder capaz de proteger a los ciudadanos y mantener operativa una de las redes sociales más queridas por los jóvenes.

Lo que resulta evidente es que Trump ha conseguido convertir una plataforma que antes amenazaba con clausurar en una pieza central de su estrategia política y mediática. TikTok, que en su día azuzó el pulso tecnológico entre Estados Unidos y China, se ha transformado ahora en un aliado inesperado del republicano en los años que le quedan en la Casa Blanca.

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