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Google ha decidido abrir los Pixel 10 al intercambio de archivos con Apple

Google derriba el telón de acero con Apple: compartir archivos de Pixel a iPhone es solo el primer paso

La llegada de AirDrop a los Pixel 10 a través de la compatibilidad con Quick Share marca un punto de inflexión en la relación y abre una nueva fase de competencia entre ambos gigantes

Con permiso de China y, en concreto, del OnePlus 15, Google ha posicionado el Pixel 10 entre los mejores móviles del mercado a la altura del iPhone 17. El camino ha sido lento, con muchos modelos, asociaciones con otras marcas hasta que, por fin, el chip Tensor convirtió los Pixel en terminales de primer nivel que ahora quieren caminar por la senda de Apple.

Google ha activado la compatibilidad entre Quick Share y AirDrop, empezando por los Pixel 10, y lo ha hecho sin un acuerdo formal con Apple. El movimiento rebaja una de las fronteras más incomprensibles entre iOS y Android, pero llega con letra pequeña ya que solo funciona con la visibilidad «Todos durante 10 minutos» y deja abierta la incógnita de cómo responderá Apple a la que empieza a no disgustarle la interoperabilidad (por exigencias de Europa), pero siempre que sea vigilada.

Android Quick Share funciona con AirDrop de iOS

Google ha habilitado que Quick Share en Android pueda enviar y recibir archivos con el AirDrop de iPhone, iPad y macOS y ha decidido iniciar el el despliegue en la familia Pixel 10 con la promesa de extenderlo a más dispositivos Android en los próximos meses. La conexión es bidireccional, es decir, un Pixel puede detectar un iPhone si este activo AirDrop en «Todos durante 10 minutos» y, a la inversa, un iPhone puede ver un Pixel como destino nativo de AirDrop cuando el Android entra en modo de recepción o visibilidad equivalente.

Google ha habilitado que Quick Share en Android pueda enviar y recibir archivos con el AirDrop de iPhone, iPad y macOS

El impacto es importante por lo que representan ambos ecosistemas y puede significar la paz entre Google y Apple en términos contractuales. Desde Android afirman que alcanzaron la interoperabilidad mediante su propia implementación técnica, sin colaboración de Apple, un matiz importante que da lugar a una integración sujeta a posibles cambios por parte de iOS en el futuro. La compatibilidad no abarca el modo «Solo contactos» de AirDrop; hoy depende del ajuste «Todos durante 10 minutos», y Google dice estar dispuesto a trabajar con Apple para cubrir ese modo si la otra parte acepta sentarse a la mesa.

Interoperabilidad como estrategia

Google estrena un «puente» que reduce la fricción entre plataformas y lo encaja con otros gestos como el empuje de RCS y las alertas de rastreadores para colocar el discurso de apertura ante los usuarios y, especialmente, ante reguladores europeos. Por otro lado, al demostrar que el intercambio directo es viable sin apps de terceros, mejora la experiencia de usuario y deja caer una evidente falta de cooperación de Apple.

Pixel 10 Pro

Al no existir acuerdo, Apple conserva margen técnico para limitar o matizar la compatibilidad en futuras versiones de iOS si percibe riesgos de seguridad, privacidad o de control de su ecosistema. Pero ya será difícil que ponga límites sin que, por ejemplo, la Unión Europea reaccione en vista de su marcaje directo para evitar este tipo de hermetismos.

Las históricas trincheras

Durante años, la transferencia entre iPhone y Android estaba atrapada entre soluciones incómodas, apps intermedias o el habitual recurso de la nube, lo que hacía incómoda la experiencia hacía más profunda la trinchera de cada ecosistema. En 2024, Google exploró un puente vía QR y una subida cifrada temporal a servidores como alternativa. La novedad de 2025 rompe por fin esa barrera con un intercambio directo y nativo, aunque no completo, y condicionado a la configuración temporal de visibilidad en iOS.

iPhone 17 Pro

Para el usuario, cae una barrera histórica como era la de enviar fotos, vídeos o documentos entre iPhone y Android que ahora pasa a ser una acción nativa, rápida y sin apps extra. Para el mercado, es un hito que puede reconfigurar las ideas preconcebidas sobre cierre de ecosistemas y, de paso, agitar a la competencia para que obligue a Android a activarlo en otros dispositivos. También sirve de termómetro de hasta dónde Apple permitirá integraciones no pactadas en dominios sensibles de su plataforma.