Fabiá, Carvajal y Lamine con la maleta gamer en sus desplazamientos
Abrimos la maleta negra que arrasa entre los futbolistas: así es el último capricho tecnológico
De Lisboa a Las Rozas, cada vez más futbolistas viajan con una llamativa extra. No guarda botas ni camisetas, dentro viaja su PlayStation y un monitor 4K
En las imágenes de llegadas a los estadios y a los hoteles se ha colado una discreta maleta negra, rígida, que muchos futbolistas llevan casi con más celo que la bolsa de deporte. No contiene botas, ni ropa de paseo, sino un completo set‑up gaming con consola y pantalla integrada que permite enchufar y jugar a la PlayStation en cualquier habitación del hotel.
El formato lo ha popularizado la marca alemana POGA, acrónimo de Portable Gaming, que se ha especializado en diseñar maletines de aluminio preparados para transportar y utilizar consolas como la PS5 o la Xbox Series X con total seguridad. Estas maletas integran un monitor gaming, la consola y todo el cableado necesario, de forma que para jugar solo hace falta un enchufe libre en la pared.
Carvajal baja del autobús del Real Madrid con la maleta gaming
Modelos como el POGA Lux o el POGA Yez están pensados específicamente para la PS5. El interior está preparado para que la consola encaje como un guante, con protecciones de espuma y anclajes que minimizan golpes y vibraciones durante el viaje. La idea es que el futbolista cierre la maleta en Valdebebas, Barcelona o la ciudad deportiva que corresponda, la facture o la suba al autobús, y al llegar al hotel la abra y tenga exactamente la misma PlayStation que en su salón, lista para funcionar en segundos.
Tecnología de alto nivel
El corazón tecnológico de estas maletas está en la pantalla. En el caso de la POGA que utiliza Dani Carvajal, el maletín integra un monitor AOC de 27 pulgadas con resolución Ultra HD 3840x2160, HDR 400, frecuencia de refresco de 160 Hz y tiempo de respuesta de 1 ms, especificaciones propias de un monitor gaming de gama alta. En otros modelos como el Lux, la pantalla es de 24 pulgadas Full HD, también con 1 ms de respuesta y hasta 165 Hz, suficiente para exprimir el FIFA durante horas.
Lamine Yamal también viaja con su maleta gamer
A esa apuesta por la imagen se suma una construcción muy cuidada con chasis de aluminio, certificación IP52 contra polvo y salpicaduras y un peso que ronda los 13,5 kilos en la versión más exclusiva, la POGA Yez, una vez montada con consola. No es un accesorio ligero, pero sí lo bastante manejable como para subir al autobús o cruzar el hall de un hotel sin demasiadas complicaciones, especialmente cuando se equipa con ruedas tipo trolley.
Chasis de aluminio, certificación IP52 contra polvo y salpicaduras y un peso que ronda los 13,5 kilos
En el interior, la gestión del cableado va fijada y oculta, con un único cable de alimentación que sale al exterior. Eso evita el clásico problema de las concentraciones, cuando el jugador intenta conectar su consola a la televisión del hotel, se encuentra con puertos HDMI bloqueados o anclajes inaccesibles y termina montando un caos de cables en la habitación. Aquí basta con abrir, enchufar y encender.
El POGA Lux es la elección de muchos jugadores profesionales, como Antoine Griezmann, Kyle Walker, David Villa y Bukayo Saka
El precio está a la altura del despliegue técnico. Un POGA Lux para PS5 se mueve entre los 969 euros sin consola y los 1.569 euros si incluye la máquina, mientras que el Yez parte de 1.899 euros y puede alcanzar los 2.749 euros con la PS5 ya instalada. Cifras que colocan estas maletas en el rango de capricho de lujo para la mayoría de los aficionados, pero bastante asumible en el ecosistema económico del fútbol profesional.
De Las Rozas a Qatar
El gran escaparate de estas maletas llegó con la selección española. En la concentración previa al Mundial de Qatar 2022, varios internacionales aparecieron en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas con una segunda maleta negra, idéntica, que pronto levantó sospechas. Se trataba precisamente de maletines POGA. En su interior viajaban consolas y pantallas para que Dani Olmo, Dani Carvajal, Marcos Llorente, Koke o Robert Sánchez pudieran seguir jugando en los ratos muertos del hotel.
La marca resume su misión en una frase muy directa como es dar a los jugadores «la oportunidad de ser flexibles y jugar donde quieran sin perder calidad». Es decir, replicar la experiencia de juego doméstica en un entorno tan cambiante como el calendario internacional, con vuelos largos, cambios de huso horario y hoteles en países donde la infraestructura audiovisual no siempre acompaña.
En los últimos meses la imagen se ha repetido con el Real Madrid. En el viaje a Lisboa para enfrentarse al Benfica en Champions, el capitán blanco, Dani Carvajal, bajó del autobús con una llamativa POGA negra. Su excompañero Endrick llegó al Lyon con una maleta personalizada para cada uno de sus compañeros.
Tiempo libre
Más allá de la anécdota, esta maleta toca un punto sensible en el alto rendimiento como es la gestión del tiempo libre y la presión. Durante una concentración, los jugadores pasan muchas horas en su habitación, entre sesiones de vídeo, entrenamientos, comidas y descanso. No siempre es posible salir a pasear o desconectar en la calle, y el ocio se concentra en pequeños rituales en las habitaciones.
El futbolista abre la maleta, se pone los auriculares y, en cuestión de segundos, está jugando exactamente con la misma configuración, la misma cuenta online y los mismos amigos con los que juega cuando está en casa. Para algunos, es una forma de mantener rutinas; para otros, una válvula de escape para rebajar la tensión competitiva antes de un gran partido.
Modelo para Xbox
La maleta, al final, es el nuevo punto de encuentro digital de un vestuario que ya ha crecido normalizando que jugar a la PlayStation es tan parte del oficio como la sesión de vídeo o el trabajo de gimnasio.