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Las empresas de seguridad informática detallan los métodos utilizados para analizar los hábitos de consumoGetty Images/iStockphoto

Dispositivos

Ni el móvil ni los altavoces: el electrodoméstico de tu casa que te espía sin que te des cuenta

Un aparato presente en la mayoría de los hogares incluye sensores y conexión a la red que abren la puerta a accesos no deseados

La sospecha de que los dispositivos electrónicos escuchan las conversaciones cotidianas suele recaer de forma habitual sobre los teléfonos móviles o los asistentes de voz. Sin embargo, los expertos en ciberseguridad advierten de que existe otro aparato en los hogares que representa un punto de entrada muy vulnerable: la Smart TV.

Equipados con micrófonos, cámaras integradas, algoritmos de rastreo y conexión permanente a la red, los televisores inteligentes recopilan un gran volumen de información sobre los hábitos de consumo y la intimidad del hogar, muchas veces sin el conocimiento pleno del usuario.

Tal y como señala la firma de ciberseguridad Kaspersky, la mayor parte de la actividad de seguimiento sin consentimiento se produce mediante diversos métodos técnicos.

Estos van desde el análisis de hábitos televisivos y el malware en decodificadores hasta el uso de redes neuronales capaces de examinar flujos de datos cifrados en plataformas como YouTube o Netflix para deducir qué contenidos se están visualizando.

A estos riesgos se suma el lenguaje presente en los términos de uso que los fabricantes solicitan aceptar durante la primera configuración. En muchas ocasiones, estas condiciones autorizan la recolección continuada de datos personales con fines publicitarios o de desarrollo comercial.

Pautas clave

Para mitigar estos riesgos sin necesidad de renunciar a la conexión a internet, tanto Kaspersky como el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) recomiendan aplicar una serie de ajustes de protección en la configuración del dispositivo.

El primer paso fundamental consiste en revisar la gestión de permisos accediendo al menú de privacidad para limitar o desactivar la recopilación masiva de datos y restringir el acceso permanente que las aplicaciones tienen a la cámara y al micrófono.

Asimismo, resulta imprescindible activar las actualizaciones automáticas para mantener el software y el firmware siempre al día, lo que permite corregir las vulnerabilidades del sistema de forma inmediata. A estas medidas de software se suma el control físico, como cubrir la lente de la cámara integrada con cinta opaca cuando no se utilice y verificar con frecuencia qué elementos de hardware permanecen activos.

Finalmente, la seguridad en la red requiere blindar el router doméstico, utilizar contraseñas complejas en las cuentas asociadas y evitar la navegación por páginas web que carezcan de un cifrado seguro desde el propio navegador del televisor.