El dueño de SpaceX, Elon Musk, durante el debut de SpaceX en la bolsa, en el Nasdaq, a 12 de junio de 2026, en Nueva York (Estados Unidos)
La mayor fusión de la historia
El plan que uniría Tesla y SpaceX: inteligencia artificial, robots y una operación histórica
Elon Musk podría reunir Tesla y SpaceX en una operación sin precedentes. La inteligencia artificial conectaría sus coches, robots y cohetes, pero la integración exigiría convencer a los accionistas y superar varios obstáculos
Un Tesla y un cohete de SpaceX parecen tener poco en común más allá del empresario que dirige ambas compañías. Sin embargo, la inteligencia artificial está acercando sus negocios. Dan Levy, analista de Barclays asegura que Elon Musk podría impulsar una fusión entre las dos empresas, una operación que sería la mayor de la historia. De momento, es una hipótesis y ninguna de las compañías ha anunciado un acuerdo, aunque hay hasta fecha: la convención anual de Tesla el próximo 6 de diciembre.
Las valoraciones sitúan a SpaceX alrededor de los 2,1 billones de dólares y a Tesla en unos 1,5 billones. Juntas rondarían los 3,6 billones. Pero esa suma no es el precio de una compra, más bien representa su valor bursátil de referencia, que hay que combinar con la cotización de sus acciones.
Cómo se unirían las dos compañías
La fórmula que Barclays considera más probable sería que SpaceX comprase Tesla mediante un canje de acciones. En lugar de pagar toda la operación con dinero, la compañía espacial entregaría títulos propios a los accionistas del fabricante de automóviles. Estos pasarían a ser propietarios de una parte del grupo resultante.
La cuestión decisiva sería cuántas acciones de SpaceX recibirían por cada título de Tesla. Ese reparto determinaría qué porcentaje de la empresa integrada conservarían los inversores de cada compañía. Todavía no existe una oferta anunciada que permita conocer las condiciones y las cifras que circulan responden a cálculos aproximados de analistas.
La salida a Bolsa de SpaceX ha cambiado el escenario. La empresa debutó en el Nasdaq el 12 de junio tras captar 75.000 millones de dólares, una cifra récord. Al cierre de aquella primera sesión, alcanzó una valoración de 2,1 billones. Una futura integración sería ahora una operación entre dos sociedades cotizadas, con accionistas que tendrían que examinar sus condiciones para aceptar o no la propuesta.
El vínculo
Tesla trabaja en conducción automatizada y robots humanoides; SpaceX reúne su actividad espacial con el negocio de inteligencia artificial de xAI, la empresa que desarrolla el asistente Grok.
Musk ya dio un paso en esa dirección el pasado 2 de febrero, cuando anunció que SpaceX había adquirido xAI. La operación valoró la desarrolladora de inteligencia artificial en 250.000 millones de dólares y la compañía espacial en un billón. Esa compra es el precedente más preciso de la reorganización de sus negocios.
Los chips son otro punto de encuentro. Barclays señala el proyecto Terafab, vinculado a las necesidades de computación de ambas empresas, como uno de los argumentos para la integración. Un grupo común permitiría coordinar decisiones sobre los semiconductores que necesitan sus sistemas de inteligencia artificial.
Una operación récord
Musk no podría cerrar la integración por dirigir las dos empresas. Serían necesarias las aprobaciones de los consejos de administración y de los accionistas, además de la revisión de competencia sobre el reparto de la propiedad y los beneficios de reunir actividades tan distintas.
Serían necesarias las aprobaciones de los consejos de administración y de los accionistas, además de la revisión de competencia
El objetivo de todo esto no será poner el nombre de Musk al frente de un gigante todavía mayor, sino demostrar que Tesla y SpaceX pueden hacer juntas algo que no lograrían por separado. La inteligencia artificial es su un punto de encuentro, pero serán las condiciones de la operación y el respaldo de los accionistas los que determinen si esa conexión justifica la fusión.