Tomate canario

Tomate canarioEuropa Press

La UE reconoce que sus ayudas al tomate canario no impiden que se hunda por la competencia de Marruecos

El vecino del sur disfruta de un acuerdo que le permite introducir este producto al mercado europeo sin aranceles y en igualdad de condiciones respecto a los países del viejo continente

Un informe del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) evidencia la imposibilidad de los productores españoles de tomate canario de competir con las producciones de terceros países.

La investigación se focaliza en la utilidad del instrumento de financiación de la UE para apoyar la agricultura en las regiones ultraperiféricas de España (Canarias), Portugal (Azores y Madeira) y Francia (Guadalupe, Martinica, Guayana Francesa, La Reunión, San Martín, Mayotte).

La herramienta trata de «mantener o aumentar la competitividad de sus actividades tradicionales en las regiones ultraperiféricas», sin embargo, este análisis ahonda en la reducción de la producción y de las exportaciones en el tomate de Canarias: «Esta situación se explica en parte por la creciente competencia de otros países, en particular Marruecos», reconoce la UE.

En 2023, se vendieron alrededor de 21.500 toneladas de tomates de Canarias fuera de la región, frente a las 53.000 toneladas de 2017, lo que supone una disminución del 59 %. La ayuda de la UE abonada a los productores de tomate también ha disminuido, pero no en la misma medida, pasando de 7,7 millones de euros en 2017 a 6,7 millones de euros en 2023 –un 12,99 %–.

La competencia desleal de terceros países emerge como una de las principales preocupaciones de los agricultores españoles. Los agrarios señalan casos concretos, como la entrada masiva de tomates de Marruecos a la UE, como uno de los factores determinantes para erosionar su rentabilidad.

El vecino del sur disfruta de un acuerdo preferencial con la UE que permite la entrada de tomates y melones al mercado europeo sin aranceles y en igualdad de condiciones respecto a los productores del viejo continente. Los términos de este trato son rechazados recurrentemente desde el campo español, ya que consideran que Marruecos juega con ventaja: los costes son considerablemente inferiores y la legislación en aprovechamiento de agua y aplicación de fitosanitarios es más permisiva.

Estas diferencias han impulsado a Marruecos para superar a España como segundo proveedor de tomate para la UE en la campaña 2024/2025 con 568.371,2 toneladas frente a las 522.521,4 del país ibérico. Desde la campaña 2015/2016, cuando España alcanzó su máximo histórico, ha reducido sus ventas de tomate en la UE un 35,23 %. Países Bajos, líder con 780.217,5 toneladas en la cosecha 2024/2025, ha reducido sus cifras un 19,48 % respecto a la 2015/2016, mientras que Marruecos las ha engrosado un 40,66 %.

El Programa de opciones específicas por la lejanía y la insularidad (POSEI), el mecanismo de la UE que trata de sostener la agricultura en regiones ultraperiféricas, se ha demostrado insuficiente ante la avalancha de tomate procedente de países ajenos a la UE, tal y como señala la Comisión Europea en su respuesta al informe del TJUE. «La fuerte disminución de la producción de tomate canario en las dos últimas décadas se ha debido principalmente a presiones competitivas externas y a factores estructurales, más que al diseño o la aplicación del régimen POSEI», apunta la institución presidida por Ursula von der Leyen.

El TJUE recalca que la pérdida de competitividad de cultivos tradicionales como el tomate de Canarias responde a los «problemas para hacer frente a la competencia de terceros países» y no a una falta de respaldo con el POSEI. La UE admite implícitamente que el perjuicio que ocasiona a los agricultores europeos la producción de tomate de Marruecos tiene más efecto que los instrumentos de apoyo a su actividad.

La realidad del tomate canario que expone el documento del TJUE emplea datos de 2021 a 2023, aunque las últimas novedades que conciernen a la problemática son de todo menos esperanzadoras para los productores de tomate.

Según datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa proporcionados a través de DataComex, entre enero y octubre de 2025 España importó 65.615,74 de tomates procedentes de Marruecos, lo que supone un amento del 54,5 % respecto a la misma referencia para 2024, con 42.466,73 toneladas. Además, la UE modificó el acuerdo de asociación con Marruecos para que incluir los tomates y melones producidos en el Sáhara Occidental y así sortear la sentencia del 4 de octubre del 2024 del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) que consideraba ilegal esa práctica, por lo que es previsible que la cantidad importada del reino de Mohamed VI aumente.

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