Perros de rehala
Los rehaleros solicitan al Gobierno un cambio clave en la normativa sobre núcleos zoológicos
«No se puede hacer una normativa pensando solo en técnicos o especialistas; tiene que ser entendible para quienes la deben cumplir», apunta Felipe Vegue, presidente de Arrecal
La Asociación de Rehalas Regionales Españolas Caza y Libertad (Arrecal) ha expuesto al Gobierno sus alegaciones al proyecto de Real Decreto que regulará los núcleos zoológicos tradicionales, un texto clave para el futuro de las rehalas en España.
Los rehaleros destacan en que la nueva norma debe simplificar obligaciones y trabas burocráticas. La asociación considera que el borrador actual presenta una redacción demasiado compleja: «No se puede hacer una normativa pensando solo en técnicos o especialistas; tiene que ser entendible para quienes la deben cumplir», señala Felipe Vegue, presidente de la entidad.
Entra las demandas al proyecto de Real Decreto, los rehaleros solicitan aumentar el número mínimo de perros de 10 a 15 para considerar una instalación como núcleo zoológico, con una referencia expresa a las rehalas.
También se ha propuesto flexibilizar las condiciones generales de las construcciones e instalaciones teniendo en cuenta el clima peninsular; reducir las exigencias formativas y los cursos obligatorios; suprimir la obligación de revisión diaria del estado de los animales; ampliar a cuatro años el plazo de adaptación a la nueva normativa, y determinar la capacidad del núcleo zoológico en función de las instalaciones, sus características y los cuidados prestados.
Los responsables de Arrecal, que ya había mantenido recientemente una reunión mantenida con el director general de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal, Emilio García Muro, y parte de su equipo técnico, valoran positivamente el encuentro con los representantes del Ministerio de Agricultura, a quienes han reiterado su voluntad de colaboración para que los rehaleros puedan continuar desarrollando su actividad con seguridad jurídica. «Seguiremos trabajando para proteger a las rehalas y no poner en riesgo su futuro», concluyó Vegue.