Imagen de archivo de una explotación de vacuno de leche en la provincia de Sevilla
El Gobierno abandona a los ganaderos en la batalla de la leche: «Su postura va a favor del problema»
De 2018 a 2024, España perdió 4.466 ganaderos dedicados al vacuno de leche. La cuenta deja un agujero de 744 explotaciones perdidas al año, dos al día.
Esta sangría hundió la cuenta de ganaderos de vacuno totales hasta los 9.770, aunque la preocupación de los lecheros advierte una pérdida aún mayor próximamente siempre y cuando se mantenga el desacuerdo en los contratos con la industria, especialmente en Galicia y Castilla y León.
«Ahora mismo cierran cuatro o cinco granjas lecheras al día. A esto hay que sumarle el impacto del encarecimiento en los costes de producción que ya sufrimos y que permanecerá los próximos meses», apunta en conversación con El Debate Ramón Artime, presidente de la sectorial de leche de Asaja, tras mantener un encuentro con representantes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para abordar la guerra entre productores e industria por las condiciones planteadas desde el segundo eslabón de la cadena alimentaria en los contratos en origen.
«La industria impone y no negocia», lamenta Artime, que alude a que se plantean bajadas para los productores de 9 céntimos por litro de leche cuando hace apenas dos meses el discurso general indicaba que faltaba leche en España. «El Gobierno se ha puesto está de perfil y espera que alcancemos soluciones en un plazo corto de tiempo sin hacer nada. Esta postura va a favor del problema y no de resolverlo», asevera el dirigente de Asaja.
Artime ahonda en que la industria abusa de su posición de poder al ser la leche un producto perecedero: «Después de un tiempo, la leche tiene que salir de la explotación sí o sí. O firmas y lo malvendes o te lo comes. Los productores están en desventaja y mientras el Ministerio se pone de perfil en un momento crítico».
El lácteo europeo trabaja con excedente, por lo que las tensiones entre oferta y demanda son habituales, aunque los ganaderos destacan que esta abundancia nada tiene que ver con la producción nacional. «España no cubre el consumo interno y los países que provocan ese exceso son principalmente Holanda, Alemania y Francia. La cuestión es que entran cisternas de leche y eso es porque alguien las compra», indica Artime, que señala al efecto que tiene en el precio de los ganaderos españoles esta introducción masiva de leche.
«Todos esperábamos una bajada del precio de la leche, pero racional, de dos o tres céntimos por litro. La industria no está por la labor de llegar a un acuerdo y mientras haya abundancia de leche y llegue producto de fuera quizá la gente no lo note, pero se están perdiendo muchas explotaciones en España que y el precio subirá con total seguridad», condena el presidente de Asaja Asturias.
Los ganaderos acusan al Gobierno de incurrir en una incongruencia, ya que consideran que al mantenerse al margen en este conflicto toman partida del lado de los industriales: «Hablan de la necesidad de impulsar el relevo generacional en el campo, pero con esta falta de rentabilidad y de certezas les aleja de las explotaciones agrarias».
Artime precisa que los contratos ofrecidos, «especialmente en Galicia y Castilla y León donde hay muchos lecheros y pocos industriales», no alcanzan ni en el mejor de los casos los precios medios de Francia, cuando lo lógico sería que traer producto del país vecino fuera menos económico.