Imagen de archivo de una protesta de una explotación de vacuno de leche en España

Imagen de archivo de una protesta de una explotación de vacuno de leche en EspañaEuropa Press

Los ganaderos ya tiran la leche ante los contratos ofrecidos por la industria: «No es mercado, es chantaje»

Las pérdidas diarias por estas prácticas van desde los 1.200 a los 1.800 euros

Situación límite para los ganaderos de vacuno y ovino de leche tras la ruptura de las negociaciones con la industria.

La oferta del segundo eslabón de la cadena alimentaria, calificada como abusiva por los productores, aleja el acuerdo y empuja a que los ganaderos obligados a tirar la leche por negarse a firmar contratos que se sitúan por debajo de sus costes.

«Aquí hay dos opciones: o se cumple la ley de cadena o se protege a quien la está incumpliendo. Y ahora mismo parece lo segundo porque la industria está imponiendo contratos abusivos, con precios por debajo de costes a ganaderos», ha reclamado Charo Arredondo, responsable del sector lácteo de COAG, a la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), órgano encargado de vigilar estos desequilibrios.

La organización agraria ha acompañado su denuncia a la AICA con información de primera mano sobre situaciones y casos concretos en los que se han impuesto contratos que destruyen valor, en contra de lo fijado en la ley de cadena. «Mientras los costes están creciendo de manera notable, a consecuencia de la guerra provocada por EE.UU. e Israel en el Golfo Pérsico, la industria impone bajadas de precios, sin ningún tipo de negociación, provocando situaciones generalizadas y claramente sancionables de compras por debajo del coste de producción», trasladan desde COAG.

Los ganaderos señalan que la falta de entendimiento con la industria ya ha provocado que en Galicia haya casos de explotaciones que tienen que tirar la leche. COAG indica que esta práctica provoca un impacto económico devastador en las explotaciones: cada día que una granja se ve forzada a desechar su producción pierde entre 1.200 y 1.800 euros, lo que supone más de 40.000 euros mensuales. «Nos están obligando a elegir entre firmar pérdidas o tirar la leche porque no te la recogen. Eso no es mercado, es chantaje», lamenta Arredondo.

La responsable del sector lácteo de COAG insta a las autoridades a realizar investigaciones de oficio: «Es clave que en este momento se aborde esta problemática porque la industria no atiende a razones objetivas, con los costes disparados y una necesidad palpable de producto para garantizar el abastecimiento, y nos está abocando al cierre. Se llenan la boca de frases vacías sobre la necesidad de que haya relevo generacional en el campo. Está claro que con estas maniobras especulativas lo que consiguen es todo lo contrario».

Los dirigentes de COAG ahondan en la falta de justificación de los bajos precios ofrecidos por la industria láctea. La organización se reunirá este miércoles 8 de abril con el Ministerio de Agricultura para abordar el conflicto generado «y exigir un posicionamiento claro del Gobierno a favor del presente y el futuro del vacuno de leche».

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