Proceso de embotellado del aceite de oliva en Granada.
El 81 % del aceite de oliva de Túnez que entró en España no se incluyó en el contingente de la UE
La reclamación de los agricultores contra el aceite de oliva fantasma que entra desde Túnez a España va a más.
Una denuncia de COAG apunta que, en 2025, de las más de 80.000 toneladas de aceite de oliva tunecino importado en España, únicamente 14.500 toneladas accedieron por el cauce habitual, por lo que las 65.500 restantes (un 81 % del total) entraron al amparo de un régimen aduanero pensado para transformar y reexportar mercancías, no para abastecer el mercado interior, por lo que no se incluyen en el contingente libre de arancel de 56.700 toneladas anuales del que goza el país africano.
«Coges una botella de aceite de oliva en el súper. En la etiqueta pone envasado en España o producto de la UE. Puede que hasta lleve bandera. Lo que no pone (y legalmente se lo permiten) es que el aceite que hay dentro llegó de Túnez, entró en España por una vía que elude los aranceles ordinarios y en ningún momento fue contabilizado como importación extracomunitaria», lamenta Francisco Elvira, responsable del sector de olivar de COAG.
Los olivareros señalan que estas malas artes se amplían a una estrategia todavía menos transparente para el consumidor: Portugal triangularía el aceite de oliva tunecino para venderlo sin rastro de su origen a España. «Las cifras aduaneras lo confirman: Portugal importó cuatro veces más aceite tunecino en 2024 que en 2023, pasó de 962 a 3.406 toneladas, y ese mismo año reexportó hacia España 131.877 toneladas de aceite, el 56 % de todo lo que exporta. Portugal, que produce mucho menos de lo que vende al exterior, necesita abastecerse de algún sitio. Los datos dicen que parte de ese abastecimiento llega de Túnez», indican en COAG.
Los agricultores españoles condenan que esto genera un problema para el consumidor de información y no solo de precio: "Cuando el etiquetado no refleja el origen real del aceite, elegir de forma consciente entre un producto español y uno de procedencia incierta se convierte en algo prácticamente imposible.
Elvira sostiene que estas prácticas de los envasadores hunden el producto nacional: «El resultado: aceite extracomunitario que compite con el español sin las mismas reglas, a precios que los olivicultores de Jaén, Córdoba o Ciudad Real no pueden igualar porque están por debajo de sus costes».
La organización exige al Ministerio de Agricultura que comunique formalmente a la Comisión Europea su oposición a cualquier ampliación del contingente arancelario preferencial para el aceite tunecino; la activación inmediata las cláusulas de salvaguardia previstas en el Acuerdo Euromediterráneo UE-Túnez y en la normativa europea de mercados agrarios, con el objetivo de bloquear la entrada del aceite introducido al margen de la cuota; el refuerzo de los controles aduaneros y de trazabilidad para detectar y cortar las operaciones de triangulación a través de terceros países; y que informe periódicamente al sector de las actuaciones realizadas en relación con estas cuestiones.
COAG considera que la situación actual, de desplome de precios en origen, entrada masiva de aceite extracomunitario al margen de la cuota y opacidad en la trazabilidad, reúne los requisitos para que la Comisión Europea active los mecanismos de salvaguardia previstos en la normativa vigente.